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Una pobre vida social puede deteriorar los huesos en las mujeres

Las mujeres posmenopáusicas con relaciones sociales de mala calidad tienen más riesgo de osteoporosis porque sufren estrés emocional, lo que provoca la liberación de hormonas que deterioran la densidad mineral ósea.
Escrito por: Caridad Ruiz

16/07/2019

persona con una vida social pobre

Las relaciones interpersonales no solo son claves para el bienestar psicológico, sino también para mantener la buena salud de los huesos, según la curiosa conclusión de una investigación realizada en la Universidad de Arizona, en Tucson (EE.UU.), que revela que las mujeres con problemas en sus relaciones sociales tienen más riesgo de sufrir osteoporosis.

El estudio –publicado en Journal of Epidemiology & Community– asocia esta enfermedad con el estrés psicosocial o emocional, que es el que experimentan algunas personas cuando se enfrentan a acontecimiento vitales importantes o se encuentran insatisfechas con su vida, o como consecuencia de tener bajos niveles de optimismo o de educación.

El estrés emocional influye en la liberación de cortisol, hormonas tiroideas, hormona del crecimiento y glucocorticoides, y niveles alterados de estas sustancias afectan a la densidad mineral ósea

En el trabajo se analizaron los datos de salud y de estilo de vida de 11 020 mujeres posmenopáusicas de EE.UU. que participaban en un estudio a largo plazo cuyo objetivo era evaluar políticas preventivas para diversas patologías, como enfermedades cardiacas, cáncer de mama y osteoporosis. Los datos se recabaron a lo largo de seis años, mediante cuestionarios en los que las participantes evaluaban con una escala cómo percibían la calidad de sus relaciones sociales, e informaban de si realizaban actividades sociales.

El estrés emocional deteriora la densidad ósea

Los investigadores comprobaron que las mujeres con unas malas relaciones sociales presentaban una menor densidad ósea, especialmente en las caderas, en la zona lumbar de la columna y en el cuello femoral. Incluso se observó que cuanto peor era la calidad de esas relaciones sociales más pérdida ósea se produjo. Una actividad social poco frecuente se asoció con pérdida de masa ósea en la cadera y en el cuello femoral.

Por cada pérdida adicional de un punto en la escala la cantidad de pérdida ósea se incrementó: específicamente, la pérdida de la densidad ósea fue un 0,082% mayor en el cuello femoral, un 0,108% mayor en la cadera, y un 0,069% mayor en la zona lumbar.

Según estos científicos el estrés emocional influye en la liberación de hormonas como el cortisol, las hormonas tiroideas, la hormona del crecimiento y los glucocorticoides, y niveles alterados de estas sustancias afectan a la densidad mineral ósea, causando osteoporosis y, por lo tanto, aumentando el riesgo de fractura. Aunque reconocen que sus hallazgos son solo observaciones, señalan que no hay que ignorarlos, ya que ponen en evidencia que el estrés fisiológico puede provocar la pérdida de densidad ósea.

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