Impétigo
Escrito por David Saceda, licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
Se llama impétigo vulgar o contagioso a una infección de la piel producida por bacterias, que afecta principalmente a niños pequeños. No es grave, pero es muy contagioso, por lo que debe ser tratado cuanto antes.

Tratamiento del impétigo

El tratamiento de las infecciones leves de impétigo, que son las más habituales, se basa en el empleo de cremas de antibiótico. Los dos tipos de antibiótico que más se utilizan son la mupirocina o la bacitracina, que se aplican en la piel afectada dos veces al día durante 7 o 10 días. Aunque el tratamiento sea sencillo, sólo se deben utilizar estas cremas si un médico ha diagnosticado impétigo y las ha recetado; un mal uso de ellas puede hacer que otras enfermedades pasen desapercibidas.

Cuando el impétigo es grave y comienza a dar complicaciones el médico optará por recetar antibióticos orales para que puedan atacar a las bacterias a través de la sangre. Como en cualquier tratamiento antibiótico, es necesario tomar todas las dosis recetadas aunque las lesiones en la piel hayan desaparecido, para evitar así la aparición de resistencias bacterianas que son un problema cada vez mayor hoy en día.

Nunca se deben reventar las ampollas y es mejor no tocar las lesiones. Si las costras son muy molestas, están en zonas visibles y llevan bastante tiempo secas, se puede intentar eliminarlas empapándolas suavemente con agua y jabón hasta que se ablanden y sea fácil removerlas. Si después de esto las costras siguen adheridas a la piel es mejor esperar a que caigan solas.

El pronóstico del impétigo es muy bueno. A las 24-48 horas de empezar el tratamiento las lesiones comienzan a desaparecer. Las úlceras y heridas del impétigo tardan más tiempo en desaparecer que las ampollas y costras. Lo más frecuente es que no dejen ningún tipo de cicatriz, pero a veces pueden dejar zonas más oscurecidas o aclaradas en la piel, que con el paso del tiempo desaparecerán.

Complicaciones del impétigo

Hay dos complicaciones del impétigo que hay que tener en cuenta por su importancia:

Glomerulonefritis postinfecciosa

Ocurre en el impétigo producido por el estreptococo piogénico. Esta bacteria, al igual que sucede cuando infecta las anginas, es capaz de alterar el sistema inmunológico de los niños para que forme anticuerpos contra moléculas de su propio cuerpo. En el caso del impétigo, el sistema inmune puede atacar a los riñones días después de la infección en la piel. La orina suele ser oscura, porque se elimina sangre, y también aparece hipertensión arterial. El tratamiento es sintomático con buen pronóstico en general, pero en algunos casos el daño en los riñones es tan grande que es necesario comenzar diálisis o planificar un trasplante renal.

Invasión profunda:

Si el impétigo no se trata a tiempo, o la persona que lo sufre no tiene un buen estado de salud, las bacterias pueden atravesar las capas superficiales de la piel. Provocan entonces infecciones localizadas como la erisipela o la celulitis, con fiebre y malestar. Es más grave cuando la bacteria invasiva es el estreptococo piogénico, ya que cuando crece por debajo de la piel se comporta como una “bacteria come-carne” que destruye colágeno y fibras musculares, en medicina se llama fascitis necrosante.

 
Actualizado: 11/01/2013

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