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Drones, aliados tecnológicos de la salud

Los drones, vehículos aéreos dirigidos por control remoto, han pasado del campo militar a ser usados para transportar mercancías o grabar imágenes. Descubre qué pueden hacer también por la salud de la población.
Un dron en pleno vuelo

La capacidad de los drones para llevar suministros médicos o fármacos a zonas de difícil acceso, los han convertido en un recurso muy valioso para el sector sanitario.

Los drones son vehículos aéreos que se dirigen por control remoto, y que han pasado de emplearse casi exclusivamente con fines militares a ser utilizados cada vez más en la prestación de servicios, como el transporte de mercancías, la grabación de eventos, o el registro de imágenes de terrenos para realizar trabajos de topografía previos a la construcción de edificios.

La capacidad que tienen estos dispositivos para llegar rápidamente a lugares de difícil acceso por tierra, y la posibilidad de que incorporen cámaras que permitan inspeccionar, grabar, o abrir un canal de comunicación cuando sea necesario, o lleven suministros médicos o fármacos si se presenta una emergencia, los han convertido en un recurso muy valioso también para el sector sanitario.

Los drones pueden transportar suministros médicos o fármacos en poco tiempo si se presenta una emergencia, incluso en el caso de zonas de difícil acceso

En la actualidad, varias empresas se dedican a desarrollar drones de distintos tamaños para cubrir diferentes necesidades. Algunos, como los que fabrica la empresa Matternet, son pequeños aparatos que disponen de un compartimento para transportar una carga que no sobrepase un kilo de peso, mientras que la compañía Aerodesign propone un dron-ambulancia, capaz de aterrizar en cualquier tipo de terreno y trasladar un herido al hospital.

Qué pueden hacer los drones por la salud de la población

La salud es uno de los ámbitos en los que los drones pueden tener numerosas e importantes aplicaciones, gracias precisamente a la posibilidad de que recorran largas distancias en muy poco tiempo y puedan llegar, además, a lugares inaccesibles por otros medios. Así sus principales funciones serían:

  • Entregar medicamentos y alimentos a personas que han quedado aisladas tras un desastre natural, fenómenos meteorológicos extremos, un accidente, un atentado terrorista, o en caso de guerra.
  • Llevar fármacos y suministros médicos a centros sanitarios situados en zonas rurales en las que los accesos por carretera sean difíciles o que se queden incomunicadas a causa de la nieve o inundaciones, por ejemplo.
  • Proporcionar una visión global de zonas en las que se ha producido algún tipo de siniestro que permita a los encargados de coordinar las emergencias decidir cuáles son los recursos necesarios para asistir a los heridos, y cómo hacérselos llegar.
  • Enviar en menos de tres minutos un desfibrilador a un lugar de una ciudad en la que una persona haya sufrido un paro cardiorrespiratorio, incluyendo un sistema de comunicación para que un profesional sanitario explique cómo ha de utilizarse este dispositivo.
  • Localizar a excursionistas que se hayan extraviado.
  • Transportar a heridos convirtiéndose en ambulancias voladoras que, por sus características, serían capaces de volar y aterrizar allí donde los helicópteros no son capaces por las condiciones climatológicas o las peculiaridades del terreno.

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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