Radiografía de tórax
La radiografía de tórax es una técnica diagnóstica que permite obtener una imagen del tórax utilizando rayos X a dosis muy bajas, que atraviesan el cuerpo y dibujan las siluetas de los órganos internos. Descubre qué revela.

Resultados de la radiografía de tórax

Actualizado: 5 de abril de 2018

Nada más realizada la radiografía de tórax se pueden conocer los datos de la misma. Sin embargo, pequeñas alteraciones de la prueba pueden ser malinterpretadas, y por eso es mejor que el médico las estudie detenidamente y las valore en relación al resto de pruebas que te realicen.

En la imagen de la radiografía se podrán visualizar las siguientes estructuras:

  • Corazón: no debe ocupar más de la mitad del tórax. Cuando supera el 50% del ancho se considera que el corazón es demasiado grande y se habla de cardiomegalia.
  • Pulmones: suelen ser de color negro, con pequeñas trazas grises por los vasos sanguíneos y los bronquios. Si hay una neumonía o una insuficiencia cardiaca, se llenarán de líquido parcialmente y se verán manchas claras. Lo mismo pasa cuando hay un tumor.
  • Senos costofrénicos: son los ángulos que forman las costillas con el diafragma. Están en la parte más lateral y más baja de los pulmones, y al ser el punto más bajo es el primer sitio donde se acumula líquido en caso de derrame pleural.
  • Mediastino: se encuentra en la parte central del tórax, contiene el corazón pero también grandes vasos como la arteria aorta y la vena cava, y ganglios nerviosos y linfáticos.
  • Esqueleto: en la radiografía también se ven las costillas, la articulación del hombro y la columna vertebral. No es la prueba ideal para estudiar los huesos, pero puede detectar alteraciones.

Creado: 17 de enero de 2014

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