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Bebés y niños
Engordaderas, el acné del recién nacido
Las engordaderas o milia son unos granitos que aparecen en la piel del recién nacido, sobre todo en la cara. No son peligrosas y remiten espontáneamente, pero pueden confundirse con otros trastornos cutáneos frecuentes en los bebés.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Qué son las engordaderas del recién nacido

Engordaderas, el acné del recién nacido

Las engordaderas aparecen por la acumulación de la queratina de la piel.

Las engordaderas, tal y como se conocen popularmente, aunque también se denominan 'acné miliar' o 'milia', o 'acné neonatal', son unas lesiones cutáneas que aparecen con mucha frecuencia (hasta en un 40%) en la piel de los recién nacidos, especialmente en la cara, durante las primeras semanas de vida.

Se trata de una erupción a modo de granitos de 1-2 mm de diámetro, puntiformes, con una cabecita blanca, que aparecen sobre todo en las aletas de la nariz y las mejillas. Aunque a primera vista puede parecer que contienen pus, no es así: se trata de acúmulos de queratina, producida por los queratinocitos (que son unas células de las capas más superficiales de la piel), y de restos de grasa.

Aunque no reviste gravedad, este cuadro puede ser confundido con otros trastornos de la piel, también muy frecuentes en los bebés, como la dermatitis atópica, la dermatitis seborreica o la costra láctea.

Por qué aparecen las engordaderas del bebé

El rápido crecimiento de la piel del bebé durante las primeras semanas de vida hace que la queratina se acumule rápidamente, produciendo estos quistes. Por eso se llaman engordaderas, ya que aparecen paralelamente al rápido desarrollo del recién nacido en las primeras semanas de vida.

También se cree que tienen cierta base hormonal, y que las hormonas maternas que han pasado a través de la placenta favorecen el desarrollo más rápido de las glándulas sebáceas de la piel del pequeño.

Síntomas de la milia o acné neonatal: cuándo y dónde aparece

La milia en sí mismo no es ningún trastorno, ya que es algo completamente normal en el desarrollo del recién nacido. Pese a su aspecto inflamatorio, las 'engordaderas' no son dolorosas, ni se trata de una infección, ni se contagia, ni pica, por lo que el bebé no corre ningún peligro. Más allá de la molestia estética, no hay que preocuparse.

Normalmente aparecen a partir de la primera semana de vida y desaparecen a las 6-8 semanas, siendo infrecuentes a partir de los dos meses de edad. No dejan ningún tipo de señal o cicatriz; del mismo modo que aparecieron, se van sin dejar rastro.

Estos mismos acúmulos de queratina pueden producirse también dentro de la boca, en concreto en las encías. En este caso se forman unos granitos de tamaño algo mayor, brillantes y perlados, que se conocen como “perlas de Epstein”. Del mismo modo que la milia, desaparecen a las pocas semanas sin incidencias.

Actualizado: 3 de Julio de 2017

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