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Dr. Alberto Marqués

Cirujano traumatólogo, responsable de la unidad de cirugía endoscópica de columna de la Policlínica Gipuzkoa
La cirugía endoscópica de columna resuelve la hernia discal y la estenosis de canal lumbar con menor riesgo de complicaciones y de dolor posquirúrgico, según nos explica el Dr. Marqués, traumatólogo experto en esta técnica.
Entrevista al Dr. Alberto Marqués
Actualmente, de cada cien columnas que opero, en 90 soluciono el problema con la técnica de cirugía endoscópica
Escrito por: Eva Salabert

20/12/2018

La hernia discal y la estenosis del canal lumbar constituyen el 80% de la enfermedad degenerativa de la columna, y son también frecuentes causas de lumbalgia y de ciática. Cuando el tratamiento conservador –analgésicos, antiinflamatorios, reposo, educación postural, fisioterapia…– no consigue eliminar el dolor se tiene que recurrir a una intervención quirúrgica. El Dr. Alberto Marqués, especialista en traumatología del Hospital Viamed Los Manzanos y responsable de la unidad de cirugía endoscópica de la Policlínica Gipuzkoa, galardonado con el premio Top Doctors Award 2018 –que reconoce la excelencia médica–, lleva más de tres años operando con éxito estas patologías de columna mediante cirugía endoscópica, una técnica mínimamente invasiva que, como nos explica, minimiza el riesgo de complicaciones y el dolor posquirúrgico, y consigue una recuperación mucho más rápida del paciente, que puede realizar una vida normal prácticamente desde que sale del hospital, al día siguiente de la intervención.


¿En qué consiste la cirugía endoscópica de columna y cuáles son sus principales indicaciones?

La cirugía endoscópica de columna consiste en realizar el mismo procedimiento que hacíamos anteriormente mediante cirugía abierta, pero de una manera en la que abres un centímetro la piel, respetas todas las estructuras que estabilizan la columna, y consigues eliminar todo el tejido que está dañando a los nervios que pasan entre las vértebras.

Alrededor del 7% de las hernias discales vuelven a salir, hagas lo que hagas, esa recidiva no se puede evitar

Las indicaciones principales son la hernia discal y la estenosis de canal lumbar, dos trastornos que abarcan más del 80% de la enfermedad degenerativa de la columna, lo que significa que son las patologías más frecuentes que afectan a la columna.

¿Cuáles son sus ventajas respecto a la cirugía tradicional que se emplea en esta parte del cuerpo?

La primera ventaja y más importante, es el respeto de las estructuras sanas del paciente. Al hacer un abordaje en el que no seccionas ninguna estructura sana del paciente, sino que vas penetrando en el músculo hasta llegar a la zona en la que tienes que trabajar, y en esa zona no tienes que cortar ninguna estructura que mantiene las vértebras estables, lo que consigues es no tener que colocar tornillos, ni ningún tipo de tratamiento parta estabilizar la columna después de la cirugía.

Las indicaciones principales de la cirugía endoscópica de columna son la hernia discal y la estenosis de canal lumbar

Además de eso, el sangrado es prácticamente inexistente; no se secciona ningún músculo, con lo cual el dolor posquirúrgico es muy leve, y además respetas el sistema nervioso autónomo –que es el responsable de los dolores posquirúrgicos más intensos–, con lo cual el paciente principalmente lo que va a notar es que puede realizar al día siguiente una vida bastante normal, que tiene un dolor muy llevadero o casi no tiene dolor, y que se reincorpora a sus actividades laborales en un plazo de menos de una semana.

¿Este tipo de cirugía de columna no tiene complicaciones?

Las complicaciones dependen de que técnicamente cometas algún error. Al final cuanta más experiencia tienes, menos errores cometes. Yo no he tenido ningún caso de infección porque la incisión es muy pequeña, y además separas la piel del resto de estructuras, de forma que los microorganismos presentes en nuestra piel, que son los responsables de las infecciones, no pueden penetrar en la zona quirúrgica, con lo cual no hay infecciones. Y se pueden producir desgarros de la membrana que cubre los nervios, pero eso ya son errores técnicos que se depuran con la experiencia.

Hernia discal

En los pacientes con hernia discal se suele recomendar tratamiento conservador –analgésicos, reposo, educación postural, fisioterapia…– y no siempre se garantiza que la cirugía vaya a resolver el problema. ¿Son mejores los resultados de la cirugía endoscópica?

No se le puede decir al paciente que el resultado va a ser un cien por cien seguro porque hay una parte que el cirujano no controla, y que es la respuesta biológica que obtiene de ese paciente. Y alrededor del 7% de las hernias discales vuelven a salir, hagas lo que hagas, y esa recidiva no se puede evitar aunque técnicamente lo hagas todo bien, por lo que hay un porcentaje de pacientes que van a tener que volver a ser intervenidos, porque aunque domines la técnica quirúrgica surgen problemas que no se pueden controlar, como la respuesta del tejido.

"Con esta técnica el sangrado es prácticamente inexistente y no se secciona ningún músculo, con lo cual el dolor posquirúrgico es muy leve"

Con la cirugía endoscópica reduces al mínimo las complicaciones, pero no le puedes decir nunca a ningún paciente, con el cien por cien de seguridad, que va a resultar efectiva. En nueve de cada 10 pacientes va muy bien, y esta técnica no te cierra ninguna puerta para poder realizar otro tipo de cirugía en el caso de que fuera necesario, porque respeta todas las estructuras que estabilizan al paciente en la columna. Además, se podría volver a intervenir de la misma forma, y como no hay casi sangrado, apenas se produce fibrosis, y no se queda adherido el nervio a las estructuras que hay dentro, por lo que se puede a practicar una nueva cirugía endoscópica y retirar el fragmento que ha vuelto a salir.

Posoperatorio y contraindicaciones de la cirugía endoscópica

¿Cómo es el posoperatorio? ¿Qué debe hacer el paciente para una mejor recuperación?

El posoperatorio básicamente consiste en que el paciente permanece ingresado la noche de la cirugía, y al día siguiente se marcha a su casa con una faja lumbar. Normalmente, el paciente durante dos o tres días está completamente asintomático, y luego se despiertan los nervios que estaban atrapados y empieza a notar calambres, hormigueos, sensaciones de dichos nervios, que suelen durar entre dos y tres semanas.

El paciente puede realizar al día siguiente una vida bastante normal, tiene un dolor muy llevadero, y se reincorpora a sus actividades laborales en menos de una semana 

A las dos semanas de la intervención el paciente está haciendo una vida bastante normal, caminando, saliendo…, y se le quitan entonces los dos o tres puntos que se dan en la incisión. Y al cabo de un mes de la cirugía se le manda al fisioterapeuta para que empiece a recuperar toda la fuerza que suelen perder en las piernas y a recuperar masa muscular en el glúteo y en toda la zona abdominal y lumbar, para prevenir que esta patología evolucione a otras zonas de la columna.

Al mes y medio comienza la rehabilitación, y a los tres meses yo les suelo ver y dar el alta.

Entonces, ¿la cirugía endoscópica reduce la fibrosis, o prácticamente la evita?

Eso es. La fibrosis ocurre por el sangrado que presenta el paciente; es decir, esa sangre se coagula, y al coagularse forma tejido conectivo, y ese tejido conectivo alrededor del coágulo hace una cicatriz alrededor del nervio y lo deja adherido. La cirugía endoscópica presenta una gran ventaja; primero, que metes una cámara lo que permite que antes de acabar la cirugía puedas comprobar que no haya nada que sangre; y la segunda es que el sangrado durante la intervención es muy pequeño, menos de 100 ml. Piensa que cuando donas sangre te sacan unos 500 ml, lo que significa que se sangra una quinta parte de lo que donarías, mientras que con una cirugía abierta se suele sangrar casi un litro.

¿En qué casos o pacientes no se podría realizar esta intervención?

En un paciente que presente una inestabilidad porque hay dos vértebras que se mueven de manera anómala y es necesario colocar tornillos para unirlas, evidentemente esta cirugía no la puedes hacer y es necesario emplear otro tipo de técnica, porque el agujerito que se practica para operar por endoscopia es de un centímetro y no permite que se coloquen tornillos. Y lo mismo sucede cuando la columna está tan deteriorada que el acceso al canal no es posible.

La incisión es muy pequeña, y al separar la piel del resto de estructuras, los microorganismos de la piel no pueden penetrar en la zona quirúrgica, y se evitan las infecciones

Gracias a Dios, conforme vas adquiriendo experiencia, puedes ir interviniendo casos cada vez más complejos y, actualmente, de cada cien columnas que opero, en 90 soluciono el problema de manera endoscópica, pero sigue habiendo un 10% en los que esto no es posible por las razones que acabo de explicar.

Injertos óseos en solo 10 segundos

Has diseñado un dispositivo para realizar injertos óseos en solo 10 segundos. ¿Cuándo son necesarios los injertos óseos y qué beneficios aporta al paciente el empleo de este dispositivo?

Los injertos óseos se utilizan en los casos en los que es necesario unir dos vértebras, que son estos que he comentado que no opero por endoscopia. Lo que se hace es vaciar el disco y rellenar ese espacio donde estaba antes el disco con hueso (que previamente se ha obtenido de la pelvis del paciente, o de un donante), para hacer un puente entre una vértebra y otra, y que se unan.

Hernia discal

La cirugía para realizar esa fijación yo no la hago abierta, sino percutánea, que es un procedimiento intermedio entre la cirugía endoscópica y la abierta, y que es bastante laborioso porque la incisión es de tres centímetros y resulta muy incómodo colocar el hueso en ese espacio. Sin embargo, el dispositivo que he diseñado –Almara– permite que un proceso que antes era muy laborioso y engorroso, y en el que se tardaba bastante, se pueda llevar a cabo en tan solo unos segundos. Esto significa que le evitas al paciente 15 minutos de anestesia.

El sangrado durante esta intervención es muy pequeño, menos de 100 ml, mientras que con una cirugía abierta se suele sangrar casi un litro 

Además, tiene un diseño especial para separar los nervios, con lo cual te aseguras de no producir una lesión al separar los nervios de las raíces medulares para introducir el injerto en la zona quirúrgica. Los dos principales factores que el anestesista tiene en cuenta cuando se practica una cirugía es el sangrado y el tiempo de anestesia, que son los factores de riesgo más importantes cuando se anestesia a un paciente. Y en este caso como la cirugía es menos agresiva –con un menor sangrado–, y además dura menos, disminuye el tiempo que el anestesista debe tener dormido al paciente, lo que facilita su tarea y reduce riesgos, y esto se agradece muchísimo sobre todo en gente octogenaria.

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