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Los pacientes cardiovasculares obtienen más beneficios del ejercicio

Los beneficios del ejercicio físico son mayores en las personas con enfermedades cardiovasculares que en las sanas, según un estudio que señala que cuanto más ejercicio practiquen estos pacientes menor es su riesgo de muerte.
Escrito por: Eva Salabert

02/09/2019

Hombre con problemas cardiovasculares realizando ejercicio

Diversos estudios científicos han demostrado que las personas sanas que se mantienen físicamente activas tienen menos riesgo de fallecer a causa de una enfermedad cardiovascular (EC), pero hay menos evidencias sobre sus efectos en los pacientes con algún problema de salud de este tipo. Ahora, un nuevo trabajo que ha comparado por primera vez los beneficios del ejercicio físico en personas con y sin patología cardiovascular, ha revelado que la práctica de ejercicio reduce más el riesgo de muerte en estos pacientes que en la población sana.

En la nueva investigación, que se ha publicado en European Heart Jornal, y también se ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y en el Congreso Mundial de Cardiología en París (Francia), se observó, además, que cuanto más ejercicio hacían los pacientes cardiovasculares, más disminuía su riesgo de muerte.

Por cada 500 MET-minutos/semana de ejercicio el riesgo de muerte se reducía un 14% en las personas con enfermedad cardiovascular, frente a un 7% en los individuos sanos

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Sang-Woo Jeong, cardiólogo de la Universidad Nacional de Seúl (Corea del Sur), analizaron los datos de 441798 personas registradas en el Korean National Health Insurance Services Health Screening Cohort, que se sometieron a programas de cribado de salud entre 2009 y 2015, y completaron cuestionarios informando sobre su actividad física.

Los participantes –el 53% de los cuales eran varones– tenían alrededor de 40 años (con una edad promedio de 60 años), y un total de 131558 padecían una enfermedad cardiovascular. El seguimiento duró casi seis años, y la información sobre los fallecimientos y sus causas fueron obtenidos del Korean National Death Index.

Unidades de medida del índice metabólico para evaluar el ejercicio

En la encuesta sobre la actividad física se preguntó a estos individuos cuánta actividad física habían realizado en los últimos siete días, y se convirtió esta información en unidades de medida del índice metabólico (MET) –que indican la tasa de energía consumida mientras se lleva a cabo una tarea– por minuto y semana (MET-minuto/semana).

Como ha explicado el Dr. Si-Hyuck Kang, uno de los autores del estudio, una forma de alcanzar los 500 MET-minutos por semana es caminar a ritmo rápido durante 30 minutos cinco veces a la semana. En el caso de no disponer de tiempo durante los días laborables, la otra manera de obtener estos resultados es practicar una actividad física vigorosa como el alpinismo durante 75 minutos, una vez por semana. Y se pueden lograr 1500 MET-minutos a la semana si se combina la caminata enérgica durante el tiempo y la periodicidad mencionadas con 2,5 horas de escalada a la semana.

Disminución del riesgo en pacientes con EC versus individuos sanos

Al finalizar el periodo de seguimiento los investigadores descubrieron que las personas con EC se beneficiaban más del ejercicio físico que las que no padecían estas enfermedades, ya que por cada 500 MET-minutos/semana el riesgo de muerte se reducía un 14% en los primeros, frente a un 7% en el caso de los segundos.

Tras ajustar todos aquellos factores que podrían afectar a los resultados como la edad, el sexo, el hábito tabáquico y las condiciones de salud, las personas sanas sin EC obtuvieron el mayor beneficio al hacer 0-499 MET-minutos/semana de ejercicio. El riesgo de muerte entre los sedentarios fue un 27% superior en comparación con los que realizaban la mayor cantidad de actividad física (1500 MET-minutos/semana o más), y del 8% más entre los que hacían 0-499 MET-minutos/semana, y a partir de estos niveles de ejercicio la reducción del riesgo fue mucho menor, y se estabilizó sobre los 1000 MET-minutos/semana.

Entre las personas con EC, aunque los mayores beneficios se observaron en aquellos que hicieron 0-499 MET-minutos/semana, la reducción en el riesgo de muerte continuó mejorando más allá de los 500 MET-minutos/semana, y en los pacientes con EC que realizaron 1000 MET-minutos/semana, o más actividad física, el riesgo de muerte se redujo aún más, hasta un 14%.

Según el Dr. Jeong el principal hallazgo del estudio es que las personas con enfermedades cardiovasculares se benefician en mayor medida de un estilo de vida activo que las personas sin estos problemas de salud. Y Kang añade que los pacientes con EC tienen por lo general elevados niveles de inflamación sistémica, y que se ha demostrado que el ejercicio físico reduce la inflamación y ayuda a controlar los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, y los elevados niveles de colesterol y glucosa en sangre.

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