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Entrevistas de Salud al día
Entrevista Dr. Antonio González Martín, Jefe del Servicio de Ginecología del MD

Dr. Antonio González

Experto en cáncer de ovarios y Jefe del Servicio de Oncología del MD Anderson Cancer Center Madrid
“Si una mujer tiene más de un familiar cercano que ha tenido cáncer de mama u ovario, debe consultar a una Unidad de Consejo Genético.”

Dr. Antonio González, experto en cáncer de ovario.

El cáncer de ovario, aunque poco frecuente, es el tumor del aparato reproductor femenino que más muertes ocasiona, y su mal pronóstico se debe, sobre todo, a que en la mayoría de los casos se diagnostica en estadios avanzados. Lo inespecífico de los síntomas, que a menudo se confunden con los de otras patologías, y no disponer de técnicas de diagnóstico que permitan detectarlo precozmente, reducen las posibilidades de supervivencia de las afectadas. Afortunadamente, y tal y como nos explica el Dr. Antonio González-Martín, Jefe del Servicio de Oncología del MD Anderson Cancer Center Madrid y presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO), el tratamiento de esta enfermedad ha mejorado significativamente en los últimos años, gracias sobre todo a los avances que se han producido en cirugía, y a las nuevas terapias biológicas.

Factores de riesgo del cáncer de ovario

¿Cuáles son los principales factores de riesgo del cáncer de ovario?

No existen, como en otros tumores, unos factores de riesgo muy claramente definidos, quizá la nuliparidad -aquellas pacientes que no han tenido hijos-, suponga un incremento del riesgo, y el factor familiar, las mujeres que tienen antecedentes de cáncer de ovario en su familia: la madre, las hermanas… tienen también aumentado el riesgo.

Las infecciones de transmisión sexual y otras afecciones del aparato reproductor, ¿pueden también considerarse un riesgo a la hora de desarrollar tumores malignos en los ovarios?

No en el caso del cáncer de ovario. No tenemos datos de que ninguna infección se asocie a un aumento del riesgo de sufrir cáncer de ovario. En el cáncer de cuello uterino sí sabemos que más del 95% de los casos, por no decir todos, están causados por un virus, que es el virus del papiloma humano.

Diagnóstico y síntomas del cáncer de ovario

He leído que, en España, alrededor del 70% de las mujeres a las que se les diagnostica cáncer de ovario se encuentran ya en una fase avanzada de la enfermedad en el momento del diagnóstico y que esto, lógicamente, empeora mucho el pronóstico. ¿Qué se puede hacer para detectar la enfermedad en estadios tempranos?

Desafortunadamente, a diferencia de otros procesos, como el cáncer de mama, en el cáncer de ovario no hay ninguna técnica de diagnóstico precoz que haya demostrado que sea útil, con lo cual, la mayoría de las pacientes que vemos están ya en una fase avanzada en el momento del diagnóstico.

Desafortunadamente, en el cáncer de ovario no hay ninguna técnica de diagnóstico precoz que haya demostrado ser útil

Los síntomas de esta patología son similares a los de otras enfermedades, lo que también dificulta el diagnóstico pero ¿cuáles son los más comunes? ¿hay alguna característica en especial que pueda hacer sospechar la presencia de este tipo de cáncer?

Efectivamente, se trata de síntomas muy inespecíficos, es decir, que a veces se confunden con patología benigna, o del aparato digestivo, o del aparato urinario. Pero yo diría que una mujer que tenga sensación de distensión abdominal mantenida, sensación de peso en la zona de la pelvis, alguna molestia al orinar que no termina de definir bien, alguna alteración del aire intestinal, que tenga una colonoscopia anormal, todo esto son síntomas que muchas veces se atribuyen a otras causas, como dispepsia, o que te ha sentado mal algún alimento, etcétera; pero si estos síntomas están mantenidos, no existe una explicación clara y no mejoran, deben de motivar una consulta al médico general y, en su caso, al médico especialista, y hay que hacer una ecografía ginecológica para descartar que exista un tumor ginecológico como primera opción.

Prevención y tratamiento del cáncer de ovario

Las mujeres con antecedentes familiares de algún tipo de cáncer ginecológico, ¿deberían tomar alguna precaución especial para prevenir el desarrollo de cáncer de ovario?

Hay un síndrome, que se denomina síndrome de cáncer de mama y ovario hereditario, que consiste en un aumento de la incidencia de este tipo de tumores en algunas familias. Estas pacientes tienen antecedentes de este síndrome en familiares de primer grado habitualmente, y esto se suele asociar a mutaciones de un gen que se llama BRCA. Si una mujer tiene más de un familiar cercano que ha tenido cáncer de mama u ovario, debe consultar a una Unidad de Consejo Genético, para que hagan un estudio con el fin de comprobar si esa familia realmente tiene un aumento del riesgo y si es necesario determinar si existe o no una mutación del gen. En caso de que el gen esté alterado, cosa que ocurre entre un 10 y un 5 por ciento de los tumores de mama, y entre un 10 y un 20 por ciento de los tumores de ovario, lo que se recomienda en aquellas personas que presentan la mutación y todavía no tienen cáncer es valorar, una vez pasada la época en que se han tenido los hijos, la posibilidad de extirpar los dos ovarios y las dos trompas, para evitar que se desarrolle un cáncer de ovario.

Los síntomas del cáncer de ovario son muy inespecíficos, es decir, que a veces se confunden con patología benigna, o del aparato digestivo, o del aparato urinario

¿Se puede hacer algo a nivel individual para prevenir o retrasar la aparición de esta patología?

Parece que los anticonceptivos orales también pueden reducir la incidencia en cierta manera, pero tampoco es algo que se pueda recomendar específicamente para reducir el riesgo del cáncer de ovario. A nivel preventivo, creo que lo mejor es consultar al ginecólogo ante síntomas inesperados del aparato ginecológico. En el caso de las mujeres con antecedentes de familiares de primer grado, deben acudir al ginecólogo para seguimientos periódicos, realizarse ecografías una vez al año y, si ha habido más de un caso en la familia, solicitar consejo genético.

¿En qué consisten los últimos avances que se han producido en el tratamiento del cáncer de ovario?

Creo que los dos grandes avances que se han producido en el tratamiento del cáncer de ovario son la cirugía y los tratamientos biológicos. Con respecto a la cirugía, es un hecho bien sabido que el factor pronóstico más importante en las pacientes con cáncer de ovario avanzado, ese 70% de pacientes que debutan con la enfermedad avanzada, lo que marca de forma más contundente su supervivencia a largo plazo, es que en la primera cirugía quede la menor cantidad de enfermedad residual posible. Con lo cual, ese primer acto quirúrgico es de suma importancia. Gracias a los progresos conseguidos en el mundo de la cirugía y a los ginecólogos-oncólogos expertos en este tipo de enfermedad -que no hay tantos en el país-, que han ido adquiriendo cada vez más entrenamiento y más técnica, este porcentaje de reducción óptima de la enfermedad llega a un nivel del 70-80%.

En nuestro país no existe una especialidad que mezcle la ginecología con la oncología y la cirugía, definiendo como oncólogo al profesional que administra los tratamientos oncológicos, pero creo que la persona que necesite operarse de cáncer de ovario debe buscar a un ginecólogo o un cirujano experto en esta patología, lo que llamamos ginecólogo-oncólogo, porque son profesionales bien entrenados y que tienen la capacitación adecuada para realizar una cirugía óptima del cáncer de ovario.

Lo que marca de forma más contundente la supervivencia de la paciente a largo plazo es que en la primera cirugía quede la menor cantidad de enfermedad residual posible

En cuanto al tratamiento médico, a lo largo de los últimos años hemos ido incorporando medicamentos más activos contra la enfermedad. El tratamiento estándar, entendiendo como tal el que se administra habitualmente a todas las pacientes, consiste en la combinación de dos medicamentos, taxol y carboplatino, y en los últimos años se han ido desarrollando modificaciones de este esquema, bien administrando una de las medicinas –el taxol- en una pauta semanal, o bien incluso administrando la quimioterapia directamente dentro del abdomen, lo que se denomina quimioterapia intraperitoneal.

El avance más reciente en este campo viene de la mano de los tratamientos biológicos y, en concreto en el cáncer de ovario, la asociación de un anticuerpo monoclonal -que actúa bloqueando una sustancia necesaria para el crecimiento de los vasos en el tumor-, parece que se asocia a un incremento del tiempo en que la enfermedad permanece sin progresar, especialmente en las pacientes con el cáncer en un estadio muy avanzado, y aquellas en las que la primera cirugía no ha sido óptima. Esto se puede considerar el mayor avance en los últimos años en el tratamiento del cáncer de ovario.

A medida que se realizan nuevos estudios se descubre la implicación de determinados genes en el desarrollo de algunos tipos de cáncer, es el caso de las alteraciones en los genes BRCA1 y BRCA2 que se ha descubierto que presentan algunas de las pacientes con cáncer de ovario. ¿Los factores genéticos descubiertos se tienen en cuenta a la hora de personalizar los tratamientos?

El tratamiento todavía es igual en todas las pacientes, independientemente de que presenten o no estas mutaciones; sin embargo, se han identificado una serie de medicamentos -que están ahora en fase de investigación-, que son los denominados inhibidores de PARP, que parece que funcionan especialmente en este grupo de pacientes. Pero se encuentran en fase de investigación y todavía no están disponibles en la clínica.

El empleo de un anticuerpo monoclonal -que actúa bloqueando una sustancia necesaria para el crecimiento de los vasos en el tumor-, se asocia a un incremento del tiempo en que el cáncer de ovario permanece sin progresar

Es muy importante aumentar la supervivencia de las pacientes oncológicas, pero también lo es mejorar su calidad de vida, ya que algunos tratamientos resultan especialmente duros. ¿Han mejorado también los tratamientos en este aspecto?

La quimioterapia ya no es lo que era hace veinte años y la mayoría de medicamentos que utilizamos hoy en oncología, en general, tienen un perfil de tolerancia mucho mejor. Han mejorado también las medicinas que usamos para evitar los efectos secundarios, concretamente las náuseas, los vómitos o la bajada de las defensas. Además, los nuevos medicamentos, como el anticuerpo monoclonal que mencionaba, tienen otro perfil de efectos secundarios completamente diferente al de la quimioterapia tradicional. En este sentido creo que sí ha habido un avance, y aunque siguen existiendo tratamientos con efectos secundarios, en general el tratamiento es mucho más llevadero.

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