Arritmias
Escrito por David Saceda, licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
Alteraciones hormonales, falta de riego sanguíneo al corazón, infecciones víricas… Existen muchas causas de arritmia, un trastorno que disminuye la capacidad de bombeo del corazón y que hay que vigilar.

Causas de arritmia

Una de las principales causas de arritmias cardíacas está relacionada con alteraciones en la regulación del ritmo por el sistema nervioso autónomo. En situaciones donde el sistema nervioso parasimpático se estimula, como en ambientes muy calurosos, el corazón disminuye la frecuencia de sus latidos apareciendo bradicardia, llegando incluso a provocar la pérdida de conocimiento; es lo que se conoce como síncope vasovagal. Por otro lado, también puede estimularse el sistema nervioso simpático, que acelera el ritmo cardíaco por encima de los 100 latidos por minuto, esto ocurre en situaciones de estrés y ejercicio. El mismo caso se da cuando hay un aumento de adrenalina en sangre.

Las alteraciones hormonales también influyen directamente sobre el ritmo cardíaco, como ocurre en el hipertiroidismo e hipotiroidismo que provocan taquicardia y bradicardia respectivamente. También se producen arritmias con alteraciones en la concentración de sales en sangre (el aumento de potasio aumentará el ritmo cardíaco) y de gases (el aumento de dióxido de carbono disminuye el ritmo cardíaco).

Otra causa muy importante es la falta de riego sanguíneo al corazón de forma parcial o total, como ocurre en el infarto de miocardio. Al no llegar la sangre, la red eléctrica no tiene el oxígeno suficiente que necesita para funcionar correctamente, y además mueren fibras musculares y se forman cicatrices que pueden interrumpir las conexiones eléctricas o crear cortocircuitos.

Hay enfermedades sistémicas que repercuten en el corazón siendo causa de arritmias, como algunas infecciones víricas, la brucelosis, la mononucleosis infecciosa, etc. También ocurre en la amiloidosis, una enfermedad en la que por diferentes causas se forman proteínas que se depositan en el corazón, interrumpiendo los haces de la red eléctrica. Algo parecido ocurre en enfermedades degenerativas donde se deposita calcio en diferentes lugares del corazón.

No es raro encontrar causas congénitas de arritmias por malformación de las vías de la red eléctrica (por ejemplo, el síndrome de Wolf-Parkinson-White) o por alteraciones moleculares que repercuten en la buena transmisión del impulso eléctrico (por ejemplo, el síndrome de Brugada).

Por último, señalar que son muchos los fármacos que alteran el ritmo cardíaco, especialmente los que se usan de forma controlada para el tratamiento de enfermedades cardíacas como los betabloqueantes, la digoxina, los antagonistas del calcio, etc. También se pueden originar arritmias debido al uso de anticatarrales que contienen antihistamínicos o medicamentos contra la epilepsia. Las drogas ilegales también dañan al corazón a este nivel, como la cocaína, que aumenta el ritmo cardíaco y a la vez disminuye el aporte sanguíneo al corazón, con lo que aumenta el riesgo de arritmias y de infarto.

 

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Actualizado: 27/08/2013

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