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Historia de la cocaína

Sabías que Sigmund Freud, “el padre del psicoanálisis”, fue el primero en descubrir las propiedades de esta droga, tanto sus características excitantes y energéticas, como su uso médico en forma de anestésico.
Hoja y polvo de cocaína

Freud fue uno de los primeros consumidores de cocaína.

En junio de 1884, Freud escribió un ensayo sobre la cocaína llamado Über Coca, donde se relataba el origen y uso que los indios sudamericanos hacían de esta sustancia.

Fue Sigmund Freud, más conocido como “el padre del psicoanálisis” el primero en descubrir las propiedades de esta droga, tanto sus características excitantes y energéticas, como su uso médico en forma de anestésico local. Aunque, finalmente no fue Freud el que alcanzó la fama con este descubrimiento sino uno de sus compañeros de trabajo.

En ese tiempo Freud empezaba a consumir cocaína, pero nunca llegó a ser adicto a ella. También se la ofrecía a sus amistades, hermanos, e incluso a su novia Martha. Cuando más adelante empezó a darse cuenta de los efectos tóxicos de esta droga, debido entre otras cosas, a la muerte de un amigo suyo por adicción a la cocaína, empezó a retractarse de la buena publicidad que estaba haciendo de ella, aceptando entonces, como única aplicación posible, la médica.

Historia de la cocaína

Freud y Koller tenían 28 y 26 años respectivamente cuando trabajaban en el Hospital General de Viena como oftalmólogos. Los dos tenían muchísimas ganas de tener nombre y fama, pudiendo obtener así una posición económica más desahogada. Así, Freud podría casarse con su novia Martha y Koller ser nombrado jefe del servicio de oftalmología de dicho hospital.

Freud ya sabía las posibles aplicaciones como anestésico que tenía la cocaína pero no tuvo tiempo para seguir experimentando. Dejó apartada su carrera profesional para comenzar una nueva vida con su novia. Fue entonces cuando le pidió a su amigo, el oftalmólogo Leopold Köningstein, que investigara sobre esas propiedades, para que pudiera ser usado como anestésico ocular. Leopold tuvo varios intentos fallidos, por lo que lo dejó, yéndose de vacaciones.

Fue entonces cuando Koller, sabiendo ya de la publicación de Freud, empezó a investigar a sabiendas de que la cocaína serviría para anestesiar el ojo. Primero practicó con una rana, luego con conejos, perros, con amigos e incluso consigo mismo. Comprobando así que la cocaína disuelta en agua era capaz de anestesiar el ojo.

Consciente del hallazgo realizado, escribió un trabajo para el Congreso Oftalmológico causando una enorme sensación.

Cuando Freud y Köningstein volvieron de sus vacaciones y se enteraron de lo ocurrido, no hicieron más que lamentarse de no haberse quedado para intentarlo más veces. Por su parte, Freud le reprocharía a su ya esposa Martha el haberlo distraído de su principal función.

Todo esto llevó a Freud a una gran desilusión por no haberlo conseguido él. Pero en ese momento, todavía no sabía que más adelante se le conocería como el padre del psicoanálisis, terapia que señalaría todo el impulso de la psiquiatría y psicología del siglo XX.

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'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'

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