Por sí misma, la hernia de hiato no produce síntomas ni complicaciones, salvo que se acompañe de un estrangulamiento de la porción del estómago que se ha deslizado, lo que puede tener como consecuencia que dicha parte se necrose (muera) por falta de aporte sanguíneo; o de una hemorragia. En este caso, el sangrado puede llevar a complicaciones de la hernia de hiato como la anemia, por ejemplo, siendo preciso entonces realizar una reparación quirúrgica de la hemorragia.

En algunos casos, el contenido ácido puede llegar de nuevo a la boca, y puede ser aspirado, con entrada en los pulmones, que también poseen unas paredes muy delicadas (broncoaspiración).

Pero la mayoría de los problemas asociados provienen de la acción del ácido sobre las paredes del esófago. La irritación constante que produce el contenido del estómago en el esófago puede llevar a cambios en la estructura de la pared esofágica, provocando la aparición de algunas patologías como el esófago de Barrett (alteración de las células del esófago, que puede acabar produciendo una modificación en la estructura de la pared. Se considera una complicación premaligna), enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y otras patologías por reflujo. No todas las personas que padecen hernia de hiato tendrán problemas por el reflujo; pero se estima que un importante porcentaje de los pacientes que acuden a consulta por problemas de reflujo tienen una hernia de hiato como causa subyacente.

Como último caso, la acción continuada del ácido sin medidas para evitarlo puede llegar a originar cáncer de esófago (recordemos que el ácido puede alterar las células de la pared del esófago).

Creado: 29 de octubre de 2015

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD