PUBLICIDAD

Micoplasma genital
El micoplasma genital es una bacteria de transmisión sexual que produce uretritis y cervicitis. Aunque se combate con antibióticos, la resistencia a estos fármacos es creciente, por lo que conviene saber cómo evitar esta infección.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Síntomas de la infección por el micoplasma genital

Mujer con síntomas de enfermedad de transmisión sexual

Mycoplasma genitalium puede estar presente en diversos tejidos sin que dé lugar a síntomas aparentes. Se ha encontrado esta bacteria en articulaciones y en tejidos del aparato respiratorio, en los que no produce síntomas. Los síntomas se manifiestan –que se sepa– solamente en el área urogenital. Se piensa que los síntomas son debidos por un lado a toxinas de la bacteria, pero también a la propia respuesta defensiva del organismo. Esta bacteria puede persistir durante meses o años en una persona infectada.

En los hombres, Mycoplasma genitalium puede producir una uretritis similar a la producida por otras bacterias. La uretra es el conducto que lleva la orina de la vejiga al exterior por el interior del pene. Los síntomas de la uretritis son las molestias y el escozor al orinar, el picor de la uretra y la aparición de una secreción mucopurulenta por la uretra. Se puede asociar a balanitis (inflamación del glande) y postitis (inflamación del prepucio).

En las mujeres, la infección por Mycoplasma genitalium es frecuente que sea asintomática. La inflamación del cuello del útero (cervicitis) es la presentación más frecuente de esta infección. Los síntomas que pueden aparecer no son específicos del micoplasma: picor y aumento del flujo vaginal. Las molestias al orinar y el dolor en la zona de la pelvis son otros síntomas asociados a esta bacteria.

En ocasiones Mycoplasma genitalium puede provocar un cuadro más grave: la enfermedad inflamatoria pélvica. En estos casos la mujer afectada tiene dolor en el vientre bajo, aunque se puede extender al resto del abdomen. El dolor puede ser muy intenso. Es frecuente, además, la aparición de fiebre. El flujo vaginal aumentado puede acompañarse de un sangrado vaginal no muy abundante.

En algunos casos se ha encontrado Mycoplasma genitalium en hombres con epididimitis. También se ha detectado su presencia en el recto, aunque es raro que produzca síntomas a este nivel. Adicionalmente hay algún estudio que ha relacionado la infección por esta bacteria a infertilidad femenina y abortos espontáneos.

Actualizado: 29 de Octubre de 2018

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD