Las complicaciones más graves y frecuentes de la policitemia vera son los fenómenos trombóticos (formación de trombos en el interior de los vasos sanguíneos), tanto en las arterias (dos tercios de los casos), como en las venas. Pueden ocurrir incluso antes de haber establecido un diagnóstico de policitemia vera como primeras manifestaciones de la enfermedad. Las trombosis pueden afectar a vasos sanguíneos de cualquier parte del cuerpo, produciendo entre otros, accidentes cerebrovasculares o ictus, anginas o infartos de miocardio, tromboembolismos pulmonares o trombosis de venas abdominales o extremidades.

Es especialmente sugerente el diagnóstico en mujeres menores de 45 años que, sin otra razón aparente, presentan trombosis de las venas mesentéricas, de las venas suprahepáticas o del sistema porta.

En aproximadamente la mitad de los enfermos puede haber una ceguera transitoria (amaurosis) de uno de los ojos, que generalmente se recupera en pocas horas. Esto se debe a la hiperviscosidad de la sangre en esta enfermedad.

Las complicaciones hemorrágicas (sangrados) aparecen en el 30-40% de los enfermos en el curso de la enfermedad, en forma de hemorragia digestiva (los individuos con policitemia vera tienen una incidencia aumentada de úlcera péptica) o sangrado por la nariz (epistaxis). 

Creado: 22 de junio de 2016

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