Anorexia
Escrito por Hugo González Núñez, Licenciado en Farmacia
Revisado por Dr. Pablo Rivas, especialista en medicina interna
Una buena educación dietética desde la infancia ayuda a prevenir la aparición de esta grave alteración de la conducta alimentaria. Además, detectar y tratar precozmente la anorexia mejora mucho su pronóstico.

Tipos de anorexia

Se diferencian dos tipos de anorexia, observándose en ambos grupos de pacientes un pequeño porcentaje que presenta un único episodio aislado, un porcentaje mucho mayor adopta un patrón fluctuante y alternativo de ganancia de peso y recaída, y un último grupo no supera el primer episodio y desarrolla deterioro crónico a lo largo de los años.

Independientemente del tipo de anorexia nerviosa desarrollada, diversos estudios han demostrado que estos pacientes suelen presentar patrones de depresión y ansiedad previos al desarrollo del trastorno, los cuales se mantienen o, incluso, aumentan, a lo largo de la enfermedad y, en un porcentaje significativo, persisten una vez superada la anorexia, especialmente la depresión.

Anorexia nerviosa restrictiva

Se trata de un cuadro clínico donde los pacientes logran un bajo peso a través de dietas muy restrictivas, ayuno muy prolongado, y abundante ejercicio de intensidad elevada. Estos pacientes no recurren a atracones compulsivos y purgas posteriores.

Anorexia nerviosa purgativa/compulsiva

Son pacientes que recurren de forma puntual o sistemática a atracones o purgas (vómitos, laxantes, diuréticos…). Existe un subgrupo que no presenta atracones pero sí recurren a la purga de forma sistemática. Debido a la pérdida del control de los impulsos propio de este grupo, estos sujetos son más susceptibles de padecer una mayor variabilidad emocional, así como de sucumbir al consumo de sustancias adictivas (alcohol, tabaco, etcétera). 

 
Actualizado: 21/01/2014

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Entrevista

Dra. Marina Mata

Experta en deterioro cognitivo

“La administración de suplementos de determinados ácidos grasos (DHA) puede tener efectos beneficiosos en personas con deterioro cognitivo asociado a la edad”

 

75% de los españoles con hepatitis C no está diagnosticado

Los síntomas de la enfermedad pueden tardar 30 años en aparecer, y cuando se detecta suele encontrase en fases graves, por lo que la mayoría de estos pacientes desarrollará cirrosis.

Fuente: 'Hospital Virgen de la Salud de Toledo'

 

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