Salud al día
Anorexia
Una buena educación dietética desde la infancia ayuda a prevenir la aparición de esta grave alteración de la conducta alimentaria. Además, detectar y tratar precozmente la anorexia mejora mucho su pronóstico.
Escrito por Hugo González Núñez, Licenciado en Farmacia
Revisado por Dr. Pablo Rivas, Especialista en medicina interna

Tipos de anorexia

Se diferencian dos tipos de anorexia, observándose en ambos grupos de pacientes un pequeño porcentaje que presenta un único episodio aislado, un porcentaje mucho mayor adopta un patrón fluctuante y alternativo de ganancia de peso y recaída, y un último grupo no supera el primer episodio y desarrolla deterioro crónico a lo largo de los años.

Independientemente del tipo de anorexia nerviosa desarrollada, diversos estudios han demostrado que estos pacientes suelen presentar patrones de depresión y ansiedad previos al desarrollo del trastorno, los cuales se mantienen o, incluso, aumentan, a lo largo de la enfermedad y, en un porcentaje significativo, persisten una vez superada la anorexia, especialmente la depresión.

Anorexia nerviosa restrictiva

Se trata de un cuadro clínico donde los pacientes logran un bajo peso a través de dietas muy restrictivas, ayuno muy prolongado, y abundante ejercicio de intensidad elevada. Estos pacientes no recurren a atracones compulsivos y purgas posteriores.

Anorexia nerviosa purgativa/compulsiva

Son pacientes que recurren de forma puntual o sistemática a atracones o purgas (vómitos, laxantes, diuréticos…). Existe un subgrupo que no presenta atracones pero sí recurren a la purga de forma sistemática. Debido a la pérdida del control de los impulsos propio de este grupo, estos sujetos son más susceptibles de padecer una mayor variabilidad emocional, así como de sucumbir al consumo de sustancias adictivas (alcohol, tabaco, etcétera). 

PUBLICIDAD

Entrevista con el experto

Dr. José Ramón Germà Lluch

Dr. José Ramón Germà Lluch, experto en oncología y autor de 'Los siete pilares anticáncer'.

Dr. José Ramón Germà Lluch

Director científico en el Instituto Catalán de Oncología y autor de 'Los siete pilares anticáncer'
“El estrés produce alteraciones en algunos neurotransmisores que incluso pueden reducir la inmunidad del paciente. Esto no significa que el estrés sea capaz de inducir el cáncer, pero probablemente un cáncer incipiente se pueda manifestar antes en situaciones de baja inmunidad y de mayor estrés”

Salud en cifras

38%
se reduce la mortalidad por leucemia en niños menores de 14 años en la UE
Annals of Oncology