17 de mayo de 2013

Se diferencian dos tipos, observándose en ambos grupos de pacientes un pequeño porcentaje que presenta un único episodio aislado, un porcentaje mucho mayor adopta un patrón fluctuante y alternativo de ganancia de peso y recaída, y un último grupo no supera el primer episodio y desarrolla deterioro crónico a lo largo de los años.
Independientemente del tipo de anorexia nerviosa desarrollada, diversos estudios han demostrado que estos pacientes suelen presentar patrones de depresión y ansiedad previos al desarrollo de la enfermedad, los cuales se mantienen o, incluso, aumentan, a lo largo de la enfermedad y, en un porcentaje significativo, persisten una vez superado el trastorno, especialmente la depresión.
Se trata de un cuadro clínico donde los pacientes logran un bajo peso a través de dietas muy restrictivas, ayuno muy prolongado, y abundante ejercicio de intensidad elevada. Estos pacientes no recurren a atracones compulsivos y purgas posteriores.
Son pacientes que recurren de forma puntual o sistemática a atracones o purgas (vómitos, laxantes, diuréticos…). Existe un subgrupo que no presenta atracones pero sí recurren a la purga de forma sistemática. Debido a la pérdida del control de los impulsos propio de este grupo, estos sujetos son más susceptibles de padecer una mayor variabilidad emocional, así como de sucumbir al consumo de sustancias adictivas (alcohol, tabaco, etcétera).
“La disfunción eréctil puede ser un síntoma de enfermedades mucho más importantes, como la diabetes o la hipertensión".
75% de los varones con disfunción eréctil no ha sido diagnosticado.
En España este trastorno podría afectar al 18,9% de los hombres de entre 25 y 70 años, y los especialistas advierten que está infradiagnosticado e infratratado.
Fuente: 'Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA)'