23 de mayo de 2012

La glucosa es la fuente principal de energía para el organismo. durante el proceso de digestión se libera la glucosa contenida en los alimentos ingeridos y pasa a la sangre para ser distribuida por el cuerpo. Para que las células de los distintos órganos y tejidos puedan tomar este azúcar circulante es necesaria la presencia de la insulina, una hormona liberada por las células beta del páncreas que se encuentra estrechamente regulada por los niveles de glucosa en sangre o glucemia.
La diabetes es una patología caracterizada por una presencia anormalmente elevada de azúcar en sangre. Estos altos niveles pueden ser consecuencia de una deficiencia en la producción de insulina, o de un mal funcionamiento del proceso llevado a cabo por la misma. En función de su causa se pueden distinguir dos tipos de diabetes:
Este tipo de diabetes, generalmente de origen autoinmune, se caracteriza por unos niveles muy bajos o incluso ausencia de producción de insulina, y suele aparecer en la infancia o en adultos jóvenes. Requiere la administración de insulina de por vida.
Las células de los individuos con diabetes de tipo II presentan resistencia a la insulina. Este tipo de diabetes aparece por lo común en individuos adultos, y determinadas situaciones constituyen un factor de riesgo fundamental en la aparición de la enfermedad: la obesidad, determinadas enfermedades hereditarias (síndrome de Down, porfiria, síndrome de Klinefelter, síndrome de Turner o hemocromatosis), y algunos trastornos endocrinos y el síndrome del ovario poliquístico, que dan lugar a desequilibrios que pueden desembocar en una insulinorresistencia.
La diabetes gestacional se encuentra incluida normalmente dentro del tipo II de la diabetes mellitus. Suele ser diagnosticada por primera vez en torno a las 24-28 semanas de gestación, y se presenta en un 3-10% de las embarazadas.
ESPECIAL
“La ICSI, una variante de la fecundación in Vitro, asegura la fertilización en un 70-75% de los casos"
24% de las parejas que no tuvieron un hijo con ayuda de la fecundación in vitro, lo consiguieron solas años después
El estudio revela que también hubo un 17% de embarazos ‘espontáneos’ entre aquellos que ya habían conseguido descendencia con la FIV.
Fuente: ‘Fertility and Sterility'