Pancreatitis
Escrito por Diana Forero Morantes, bióloga
Cálculos, inflamaciones, el consumo de alcohol y sustancias tóxicas, bacterias o daños metabólicos pueden provocar la obstrucción de las vías biliares, causando la pancreatitis o inflamación del páncreas.

Síntomas de pancreatitis

Entre los principales síntomas de la pancreatitis aguda se encuentra el dolor abdominal intenso, que irradia hacia los hombros y la espalda en forma de cinturón; la presencia de vómitos, fiebre y, en algunos casos, derrame pleural, con dificultad para respirar.

Si el cuadro se agrava, pueden aparecer otros síntomas como disminución de la tensión arterial, insuficiencia respiratoria, renal, o cardiaca, alteraciones mentales, etcétera.

La pancreatitis crónica se manifiesta con dolor abdominal que se irradia en la espalda, trastornos digestivos (náuseas, vómitos) e intolerancia al alcohol, pérdida de peso (asociada a una digestión deficiente), y diarrea con presencia de grasa, que confiere a las heces un aspecto grumoso.

En ocasiones el enfermo desarrolla diabetes mellitus, porque el páncreas no es capaz de producir insulina adecuadamente. Además, los pacientes con pancreatitis crónica inducida por el consumo de alcohol presentan calcificaciones pancreáticas.

Diagnóstico de pancreatitis

El diagnóstico de la pancreatitis aguda se puede establecer en base al cuadro clínico descrito por el paciente, y se confirma por el aumento de las concentraciones de la enzima amilasa en la sangre. La tomografía computarizada potenciada con contraste (CPRE) es la mejor prueba no invasiva para demostrar los cambios en la forma del páncreas que se asocian con esta enfermedad. La CPRE es útil en casos de pancreatitis traumática y de litiasis grave, aunque existen casos de pancreatitis aguda en los que el páncreas presenta un aspecto normal en la exploración.

Para el diagnóstico de pancreatitis crónica se debe tener en cuenta el consumo continuado de alcohol, el dolor abdominal crónico o episódico, y la presencia de calcificaciones pancreáticas, además de otros signos como la pérdida de peso o una diarrea persistente. Las concentraciones séricas de amilasa son normales en estos casos. Se observa una mala digestión de las grasas y proteínas debido a la disminución de la secreción de enzimas pancreáticas.

La radiografía abdominal puede revelar calcificaciones pancreáticas, mientras que la ecografía es útil para comprobar la presencia de páncreas agrandado, o para identificar un pseudoquiste lleno de líquido. La CPRE es la prueba radiológica para diagnosticar los cambios precoces de los conductos pancreáticos.

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Actualizado: 25/08/2014

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