PUBLICIDAD

Testamento digital, ¿legar el perfil digital, o eliminarlo?

El testamento digital responde a la necesidad de dejar constancia sobre lo que deseamos hacer con nuestra identidad y patrimonio digitales –el conjunto de las interacciones en Internet– una vez que hayamos fallecido.
Testamento digital, ¿legar el perfil digital, o eliminarlo?

El testamento digital te permite eliminar tu perfil en la red, o legárselo a otros, cuando ya no estés.

El patrimonio digital es el conjunto de interacciones que realizamos las personas en Internet mediante correos electrónicos, fotos, vídeos, archivos, comentarios, post, etcétera, que subimos a la red y compartimos mediante cuentas de correo, redes sociales, blogs, banca y comercios digitales. Y, como todo patrimonio, puede ser legado a otros tras nuestro fallecimiento en forma de herencia.

Sin embargo, para que otras personas hereden nuestro patrimonio digital y se hagan cargo de la identidad que hemos forjado en la Red, de los datos que hemos subido, y de las contraseñas que protegen nuestras transacciones y perfiles, es necesario que dejemos constancia de nuestra voluntad al respecto mediante lo que se conoce como testamento digital, que también puede recoger nuestro deseo de desaparecer por completo de Internet, en cuyo caso todas las cuentas y perfiles creados por nosotros deberían ser eliminados cuando hayamos muerto.

En la actualidad, no existen leyes que regulen estos aspectos, por lo que tanto si queremos legar a una o varias personas nuestro patrimonio digital, como si preferimos que sea eliminado, tendremos que elaborar un documento con nuestras actividades en la red e incluirlo en nuestro testamento indicando claramente nuestro deseo.

El futuro de tu identidad digital

Algunas páginas web y redes sociales han adoptado medidas para llenar el vacío legal y permitir que los usuarios decidan –también a través de Internet– qué quieren hacer con su identidad digital cuando mueran. Es el caso de Facebook y Google, por ejemplo.

En la red social existe una opción desde la que se puede eliminar la cuenta, y una página en la que un familiar puede comunicar el fallecimiento y, tras comprobar que es cierto, la red permite que se borren los datos, o que la página del fallecido se mantenga de forma conmemorativa.

El testamento digital también puede recoger nuestro deseo de desaparecer de Internet, en cuyo caso todas las cuentas y perfiles creados por nosotros deberían ser eliminados cuando hayamos muerto

Google, por su parte, habilitó en 2013 una nueva función para que el usuario planificara el futuro de su perfil digital en Google+, Gmail, YouTube, Blogger, o Google Drive. Con una herramienta denominada gestor de cuentas inactivas, el usuario puede elegir que los datos de sus cuentas sean eliminados tras un periodo de inactividad determinado por él, o elegir a un contacto de confianza para que reciba la información que contienen.

El uso de las nuevas tecnologías ha introducido nuevas necesidades, y en este caso está en juego la confidencialidad de los usuarios, y potenciales peligros como el mal uso de los datos y la usurpación de identidad; por ello, y mientras la legislación se pone al día, una buena solución es introducir en el testamento ante notario una cláusula específica que resuelva la gestión de tu identidad digital cuando ya no estés.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

PUBLICIDAD