PUBLICIDAD

Noticias Ejercicio y deporte

Hacer ejercicio en la infancia reduce el riesgo cardiaco

Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan en la edad adulta pero se inician en la infancia y adolescencia a causa de los malos hábitos, y la práctica de ejercicio físico en la niñez reduce el riesgo de padecerlas.
Grupo de niños en la piscina

El ejercicio físico también mejora el bienestar emocional de los niños, y reduce el riesgo de que sufran ansiedad o depresión.

21 de Julio de 2015

Realizar ejercicio físico en la infancia, y en concreto empezar a practicarlo antes de los diez años, ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, ya que muchos estudios científicos han demostrado que aunque estas patologías se manifiesten en esta etapa de la vida, en realidad se inician en la infancia y adolescencia, asociadas al exceso de peso, el sedentarismo, y una dieta inadecuada.

Los niños que realizan ejercicio regularmente tienen una mejor condición física y menos porcentaje de tejido adiposo, y sus huesos se desarrollan fuertes y sanos

Por ello, los expertos que han asistido al curso de verano Hábitos de vida saludable, que ha organizado la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) en colaboración con la Universidad de Granada y otros organismos, han destacado la importancia de enseñar a los niños hábitos saludables desde pequeños, porque esto favorecerá que los sigan manteniendo al llegar a adultos.

Gracias a la práctica regular de deporte, los menores tienen una mejor condición física, presentan menos porcentaje de tejido adiposo, y sus huesos se desarrollan correctamente. Además, también se nota una mejoría a nivel emocional, porque se reducen los síntomas de ansiedad y depresión.

Como ha explicado Jonatan Ruiz, investigador del Ramón y Cajal, Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, aunque los beneficios del ejercicio físico dependen de las características personales, como el estado de salud previo, la edad, o el género, hay suficiente evidencia científica como para considerar que la actividad física es una medida efectiva para prevenir y tratar las patologías cardiovasculares más prevalentes en la sociedad actual.

Este experto recomienda que los niños y adolescentes realicen como mínimo 60 minutos diarios de ejercicio físico, y señala que esto sería muy fácil de cumplir simplemente con que se incluyera en el currículo escolar una hora diaria de Educación Física desde el principio de la escolarización, algo que ya se hace en algunos países del norte de Europa.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD