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Ejercicio físico en la madurez
La madurez –entre los 45 y los 55 años– es una etapa clave para adquirir hábitos que permitan disfrutar de un envejecimiento activo y saludable. Si aún no practicas ejercicio con regularidad, te damos ideas y motivos para empezar.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Deportes recomendados en la madurez

Mujer madura practicando yoga

El yoga es uno de los ejercicios recomendados en la madurez.

El ejercicio siempre se debe adaptar a las capacidades físicas y a la edad del deportista. Es cierto que hay gente de 50 años que tiene una mayor resistencia física y potencia muscular que muchos jóvenes, pero también lo es que el techo de alguien de menor edad es mucho más alto. Por ello, cuando sobrepasamos los 45 años hay que saber elegir adecuadamente los deportes más indicados en la madurez.

En opinión del entrenador personal y responsable del grupo de ejercicio HappyFuryanFitness, Brandon Viana, “las personas en la franja de edad de entre 45 y 55 años pueden realizar cualquier deporte, excepto los que tengan excesivo contacto, o demasiado impacto articular u óseo sin que el usuario esté acostumbrado a recibirlos, porque pueden provocar fracturas y otras lesiones deportivas”.

Lo ideal en esta etapa sería hacer cualquier actividad física con una intensidad moderada y poco sufrimiento articular, que incluya trabajo muscular y cardiovascular, y que permita progresar tanto en la intensidad como en la duración, para que suponga también un reto que motive y enganche al deporte. Lo ideal y conveniente es combinar ejercicio aeróbico y anaeróbico, realizando distintas actividades –lo que ayudará a no caer en la rutina–, como por ejemplo:

  • Natación

    Natación

    Es un deporte especialmente recomendado para la edad madura, puesto que mejora tanto la potencia como la resistencia muscular, posibilita el trabajo aeróbico y anaeróbico, consigue que el practicante adquiera una mayor flexibilidad y, al ser de bajo impacto, se minimiza el riesgo de padecer lesiones. A pesar de sus beneficios, Viana recuerda que “no previene la osteoporosis al no tener impacto, y una mala postura nadando puede ocasionar una lumbalgia”.

  • Caminar

    Caminar

    Una actividad muy sencilla que puede realizar cualquier persona aunque apenas tenga resistencia física es caminar. Paulatinamente se irá progresando en la duración del paseo y en velocidad, y es posible elegir entre mantener un ritmo constante, o hacer pequeñas series en las que se ande más rápido durante cinco minutos, luego dos más calmados, después otros cinco a mayor ritmo, y así sucesivamente. Desde este punto de partida se puede evolucionar hacia el senderismo o la marcha nórdica, y así disfrutar también de la naturaleza, el sol y el aire puro.

  • Ejercicios combinados en el gimnasio

    Ejercicios combinados en el gimnasio

    A la hora de entrar en un gimnasio para ponerse en forma o mantenerse, Viana propone “hacer combinaciones, porque son la clave”. Una habitual, por ejemplo, sería “ciclo indoor, porque implica mucho trabajo cardiopulmonar y poco impacto a nivel óseo, bodypump para mantener el tono muscular, y entrenamiento funcional para que se realicen los movimientos propios del día a día buscando más impacto”.

  • Yoga o Pilates

    Yoga o Pilates

    Estas dos actividades, que se pueden practicar incluso durante el embarazo o en la vejez, son muy apropiadas en la edad madura, porque se pueden adaptar a las características y la condición física de la persona; aunque estos ejercicios, sobre todo al inicio, deben realizarse con la ayuda de un monitor especializado. Entre sus diversos beneficios, destacan que mejoran la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio, corrigen las posturas inadecuadas y previenen dolores musculares, y ayudan a controlar la respiración y a reducir el estrés.

Actualizado: 11 de Septiembre de 2018

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