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La prueba del VPH detecta antes el cáncer cervical que la citología

La citología es la prueba más usada para prevenir el cáncer de cuello de útero. Pero un nuevo estudio señala que la prueba del virus del papiloma humano, sola o con la primera, detecta antes las células precancerosas.
Escrito por: Caridad Ruiz

10/07/2018

Prueba del VPH

Las citologías son necesarias para conocer el estado del útero.

El virus del papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común entre hombres y mujeres. En la mayoría de las personas, el organismo lo elimina por sí mismo, pero cuando el virus no se erradica y persiste en el cuello uterino de la mujer puede derivar en lesiones precancerosas o en un cáncer cervical. De hecho, hoy se sabe que la mayoría de los tumores malignos en el cuello del útero tienen su origen en una infección causada por el VPH.

Hasta ahora, para detectar a tiempo el cáncer del cuello uterino los ginecólogos suelen emplear la citología cervical, también conocida como prueba de Papanicolaou. Con este examen, el ginecólogo o el profesional sanitario toma una muestra de las células que se encuentran en el cuello uterino. Es una prueba muy básica en ginecología, pero muy valiosa ya que da información sobre infecciones y permite descubrir células que pueden estar en fase precancerosa.

La mayoría de los tumores malignos en el cuello uterino se debe a infecciones causadas por el virus del papiloma humano

Sin embargo, un estudio, publicado recientemente en la revista Jama, elaborado por un equipo dirigido por la doctora Gina Suzanne Ogilvie del BC Women's Hospital y Health Centre de Vancouver (Canadá), señala que para detectar a tiempo las lesiones precancerosas en el cuello del útero es mejor realizar la prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH), sola o junto con la citología o prueba de Papanicolaou, porque permite identificar antes y con más precisión los cambios precancerosos en las células del cuello uterino.

La prueba del VPH y la citología son complementarias

La prueba del VPH es muy similar a la tradicional citología: también se toman unas muestras de las células que se encuentran en el cuello uterino. La diferencia está en que la prueba de Papanicolau detecta los cambios en las células, mientras que con la prueba del VPH se busca el virus, no los cambios en las células.

Para este estudio se revisaron los datos de unas 19.000 mujeres durante una década. Otra de las ventajas que aporta la prueba del VPH por encima de la citología es que permite realizar pruebas con menos frecuencia cuando se haya un VPH negativo, ya que se sabe que las mujeres que presentan un VPH negativo tienen menos probabilidades de tener células precancerosas en el cuello uterino cuatro años después que a las que se les realizó solo la citología. De todas formas, según la doctora Ogilvie no se tiene que descartar el test de Papanicolaou, sino que el beneficio real se obtiene al complementarse junto a la prueba del papiloma.

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