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Hallan cómo predecir la evolución del cáncer de mama triple negativo

Un estudio asocia la actividad de seis proteínas con un elevado riesgo de recaída del cáncer de mama triple negativo, por lo que pueden ayudar a predecir la evolución de la enfermedad y a personalizar su tratamiento.
Escrito por: Eva Salabert

31/08/2018

Científica en el laboratorio

Photo by jarmoluk on Pixabay

Los avances en el tratamiento del cáncer han permitido el diseño de terapias personalizadas para combatir determinados tipos de tumor, sin embargo, en el caso del cáncer de mama triple negativo esto no ha sido posible porque esta neoplasia se produce a consecuencia de múltiples mutaciones que actúan de manera conjunta y que se combinan de forma única en cada paciente, y los científicos no han encontrado alteraciones genéticas dominantes que indiquen el pronóstico o la respuesta a los medicamentos.

Los resultados de un nuevo estudio, realizado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), podrían ayudar a predecir las probabilidades de curación de las pacientes o su riesgo de sufrir una recidiva, e incluso contribuir al desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas, ya que han identificado seis proteínas quinasas cuya activación se asocia a una recaída de la enfermedad, pero que pueden ser inhibidas mediante medicamentos.

Analizaron las proteínas del tumor

Los autores del trabajo, que se ha publicado en Nature Communications, analizaron muestras procedentes de los tumores de 34 pacientes, buscando las  señales bioquímicas de la activación, o no, de todas las proteínas del tumor (su proteoma), y utilizaron herramientas bioinformáticas que les permitieron descubrir que, entre los más de dos millones de señales, había una combinación determinada que solo se presentaba en las pacientes que recaían en la enfermedad.

La activación de estas proteínas se producía a través de las quinasas (que también son proteínas), y los investigadores identificaron a las seis quinasas involucradas en el patrón característico del proteoma de las pacientes que sufrían recidiva.

Al validar los resultados con 170 pacientes confirmaron que estas seis quinasas se podían considerar un marcador, ya que las pacientes en las que no había ninguna activa tenían un 95% de probabilidades de curarse, o de no recaer 12 años después del tratamiento, mientras que el riego de recaída se multiplicaba por 10 con que solo una de las seis proteínas estuviera activa.

Las pacientes en las que no había ninguna de las seis proteínas activa tenían un 95% de probabilidades de curarse, o de no recaer 12 años después del tratamiento

Fármacos con actividad antitumoral

Una muy buena noticia es que es posible inhibir la actividad de las seis quinasas identificadas mediante fármacos, algunos de los cuales ya se utilizan en la actualidad. Los investigadores probaron la actividad antitumoral de 15 combinaciones diferentes de medicamentos en xenoinjertos y en xenoinjertos derivados de pacientes (tumores de pacientes que se trasplantan a ratones), y comprobaron que en 150 situaciones analizadas –15 combinaciones en 10 modelos diferentes– el efecto terapéutico superó al de la suma de los efectos terapéuticos de cada medicamento por separado en el 99,3% de los casos.

El Dr. Miguel Ángel Quintela, director de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Mama del CNIO y autor principal del estudio, ha declarado que ahora su objetivo es validar estos marcadores en otras etapas de la neoplasia, y desarrollar un test diagnóstico que estudie estas proteínas y que se pueda realizar con facilidad en los centros hospitalarios, así como organizar ensayos clínicos empleando las combinaciones terapéuticas que han probado en el estudio con pacientes con cáncer de mama triple negativo en fase avanzada.

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