Descubren cómo una proteína cutánea favorece el cáncer de pulmón

Los enfermos de cáncer de pulmón tienen elevados niveles de placofilina-1 (PKP1), una proteína propia de la piel que según han descubierto científicos españoles promueve el desarrollo de dicho cáncer.
Escrito por: Caridad Ruiz

31/12/2019

Ilustración de la piel humana

Investigadores de la Universidad de Granada han descubierto que una proteína propia de la piel llamada placofilina-1 (PKP1) interviene en el desarrollo del cáncer de pulmón, al regular la actividad de un oncogén. Gracias a los resultados de este estudio, que se ha publicado en la revisa Oncogene, quizás en un futuro se consiga un tratamiento que inhiba esta proteína y permita reducir la incidencia del cáncer de pulmón.

Los niveles de la proteína PKP1 aumentan en los enfermos de cáncer de pulmón sin que hasta ahora se supiese el motivo, dado que se trata de una proteína propia de la piel, en la que forma unas estructuras celulares llamadas desmosomas que mantienen unidas a dos células vecinas en tejidos y aportan resistencia y cohesión en la piel.

Cuando eliminaban PKP1 con avanzadas técnicas de edición génica, que permiten modificar el genoma, las células no producían tumores

Las personas con mutaciones en la PKP1 padecen una enfermedad rara llamada epidermólisis ampollosa, que provoca que la piel sea tan sensible que pueden aparecer ampollas con tan solo una leve fricción. Esta patología se manifiesta en la infancia y de momento no tiene cura, sino que tan solo se pueden controlar los síntomas.

La PKP1 interviene en la metástasis del cáncer de pulmón

Los niveles elevados de esta proteína en los enfermos de cáncer de pulmón no dejaban de sorprender a los científicos, dado que resultaba muy contradictorio que una proteína que mantiene unidas las células intervenga en la metástasis, que consiste por el contrario en la dispersión de las células cancerosas.

Los investigadores de la Universidad de Granada han descubierto ahora que la PKP1 regula la actividad de un oncogén llamado MYC, que a su vez ayuda a que las células cancerosas puedan sobrevivir, al impedir que el sistema inmunológico luche contra ellas.

Comprobaron que cuando eliminaban la PKP1 con avanzadas técnicas de edición génica (CRISPR), que permiten modificar el genoma, las células no producían tumores. Los hallazgos pueden servir para encontrar un tratamiento contra el cáncer de pulmón. Los experimentos realizados ahora para intentar inhibir MYC no han tenido éxito, pero los investigadores creen que inhibir  PKP1 podría ser una terapia eficaz contra el cáncer.

Esta investigación se ha realizado en el centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENYO), y ha contado con la financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la International Association for the Study of Lung Cancer (AISLAC).

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