Los menores de 40 años recuperan antes el gusto y olfato tras el COVID

Cuatro de cada cinco pacientes recuperados de COVID-19 recuperan el sentido del gusto y el olfato en seis meses tras la enfermedad, además, los menores de 40 años son los que antes empiezan a saborear y a oler.
Escrito por: Natalia Castejón

06/10/2021

Menores de 40 recuperan antes el gusto

Uno de los síntomas más característicos del COVID-19 es la pérdida del gusto y del olfato, que ocurre en una gran parte de los infectados. Un estudio llevado a cabo por miembros de la Virginia Commonwealth University (EE.UU.) ha encontrado que cuatro de cada cinco pacientes recuperados del coronavirus recupera estos sentidos en un periodo de seis meses, siendo los menores de 40 años los que antes lo consiguen.

De confirmarse estas cifras, unos 20 millones de personas en el mundo podrían tener pérdida persistente del gusto o del olfato incluso después de seis meses tras el COVID-19

La investigación, basada en una encuesta de 798 personas con COVID-19 que habían perdido el gusto y el olfato, encontró una tasa de recuperación de los sentidos de un 80% en seis meses, pero el 20% restante “sigue siendo mucha gente, dados los millones que han sido afectados por COVID-19”, explica Evan Reiter, coinvestigador del trabajo.

Se han notificado más de 230 millones de casos de coronavirus en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo que si estas estimaciones fuesen reales, supondría que más de 20 millones de personas podrían tener una pérdida persistente del gusto o del olfato incluso más de seis meses tras haber sido diagnosticados de COVID-19.

Mejorar el olfato gracias a terapias con aceites esenciales

En los resultados, que se han publicado en el American Journal of Otolaryngology, los expertos también encontraron que los encuestados que tenían antecedentes de lesiones en la cabeza tenían menos probabilidades de recobrar el sentido del olfato, además, también fue menos probable la recuperación en los que tuvieron dificultad para respirar durante la enfermedad.

No obstante, aquellos con congestión nasal tenían una mayor probabilidad de volver a tener el olfato rápido, algo que según los autores se debe a que la congestión puede hacer que no se distingan los olores, y una vez desaparecen los mocos se vuelve a oler con normalidad, como explican los autores “un subconjunto de esas personas que están congestionadas podría haber perdido el sentido del olfato simplemente porque estaban muy congestionadas, en lugar de por daño a los nervios debido al virus, como en otros casos”.

Las personas con congestión nasal durante el COVID-19 podrían pensar que han perdido el olfato, mientras que solo se trata de una obstrucción con mocos

Evan Reiter recomienda a sus pacientes recuperados del COVID-19 que tienen pérdida del gusto y del olfato las terapias con aceites esenciales, pues cree que puede ayudar a un bajo costo y un bajo riesgo. Este entrenamiento olfativo puede ayudar a fomentar la recuperación de los daños nerviosos.

“También diría que potencialmente puede hacer que las personas se sintonicen un poco más con el nivel de función que les queda, por lo que podría hacerlas más sensibles y más capaces de usar los sensores y neuronas restantes que están funcionando”, aclara Reiter.

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