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La viagra puede perjudicar a los pacientes con hipertensión pulmonar

Administrar sildenafilo (Viagra) a las personas que padecen hipertensión pulmonar para tratar esta enfermedad, podría empeorar su estado de salud y aumentar su riesgo de reingreso hospitalario.
Escrito por: Eva Salabert

10/05/2018

Hombre tomando viagra

La Viagra también se utiliza para tratar la hipertensión pulmonar.

El sildenafilo, más conocido como Viagra –su nombre comercial–, y por su empleo para combatir la disfunción eréctil, es un medicamento que también se utiliza para tratar la hipertensión pulmonar, una enfermedad grave que se caracteriza porque las arterias pulmonares se encuentran sometidos a una gran tensión que provoca una sobrecarga en la zona derecha del corazón, que impide que este órgano realice correctamente sus funciones, por lo que la sangre está mal oxigenada y se estanca.

El sildenafilo es un vasodilatador que había mostrado beneficios en pacientes con hipertensión pulmonar por causa primaria, es decir, cuando la enfermedad se debía a una obstrucción progresiva de los vasos que riegan los pulmones. Sin embargo, un nuevo estudio ha comprobado que en el caso de los pacientes cuya enfermedad se debe a un incremento retrógrado de la presión en los vasos pulmonares provocada por una afección en la zona izquierda del corazón, lo que se denomina daño izquierdo, el fármaco resulta contraproducente.

Se estima que la hipertensión pulmonar afecta al 10% de los adultos mayores de 65 años de los países occidentales

Los pacientes tratados con sildenafilo empeoraron

En la investigación han participado 200 pacientes con hipertensión pulmonar residual que persistía después de que se hubiera corregido la lesión valvular que la provocó, que fueron seleccionados por especialistas en cardiología y cirugía cardíaca de 18 hospitales españoles. A lo largo de seis meses, y de manera aleatoria, se administró sildenafilo a 104 de estos pacientes, y a los otros 96 placebo. Durante el tiempo que duró el tratamiento, los pacientes que recibieron el fármaco tuvieron casi el doble de riesgo de encontrarse peor y de reingresar en el servicio de urgencias en comparación con el grupo placebo.

Los hallazgos del trabajo, que ha sido coordinado por científicos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y del CIBERCV, y se ha publicado en European Heart Journal, son relevantes porque contribuirán a determinar las alternativas de tratamiento más adecuadas para esta enfermedad, que se estima que afecta al 10% de los adultos mayores de 65 años de los países occidentales, y que aunque puede aparecer por diferentes causas, entre ellas la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), en la mitad de los casos se debe a la 'enfermedad del lado izquierdo del corazón'.

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