Las causas más frecuentes de la incontinencia urinaria son las siguientes:

  • Uretra con mayor movilidad. En este caso, el individuo afectado presenta cierta debilidad de los elementos anatómicos que se encargan de sostener la uretra en su localización correcta, presentando una movilidad –generalmente un descenso– de la uretra a planos inferiores, por ejemplo, ante un esfuerzo. Este mecanismo será el responsable en los casos de incontinencia de esfuerzo.
  • Lesiones del esfínter uretral. Lo que se produce con un cierre incompleto o defectuoso es una pérdida de orina porque el elemento que impide su salida voluntariamente no funciona correctamente.
  • Lesiones neurológicas. En circunstancias concretas de determinados trastornos neurológicos centrales como ictus, enfermedades neurodegenerativas, demencias, etcétera, puede existir una desconexión entre las órdenes cerebrales y las respuestas periféricas a nivel urológico.
  • Inflamaciones locales. Algunas infecciones, inflamaciones no infecciosas como cistitis secundarias a tratamientos con radioterapia, infecciones por esquistosoma, tumores… se produce una alteración de los mecanismos de cierre de la uretra y de su esfínter, dando lugar a la pérdida involuntaria de orina típica de la incontinencia urinaria.

Creado: 29 de marzo de 2016

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