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Entrevistas de Salud al día
Dra. Virginia Sánchez, experta en psoriasis

Dra. Virginia Sánchez

Jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario HM Sanchinarro, experta en psoriasis
"Los medicamentos biológicos son más seguros y eficaces que los tratamientos sistémicos clásicos de la psoriasis, y en la mayoría de los casos controlan los brotes, haciendo desaparecer de forma total o casi total las lesiones cutáneas"

La Dra. Virginia Sánchez es dermatóloga del HM San Chinarro.

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel que afecta aproximadamente al 2% de la población. Sin embargo, existe bastante desconocimiento sobre esta patología, y las lesiones cutáneas visibles que la caracterizan causan problemas de autoestima y ansiedad en los pacientes, que a menudo también son víctimas del rechazo social, y se sienten discriminados pese a que su enfermedad no es contagiosa. Otro problema que han sufrido durante mucho tiempo los pacientes, como explica la doctora Virginia Sánchez García, jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Universitario HM Sanchinarro, es que los tratamientos sistémicos clásicos tenían efectos secundarios y complicaciones que con frecuencia impedían su cumplimiento a largo plazo. Afortunadamente, según esta experta, en la actualidad, aunque todavía no se puede curar la psoriasis, se dispone de nuevos medicamentos biológicos y tratamientos de fototerapia, que resultan mucho más efectivos y seguros.

Cuando se habla de psoriasis siempre pensamos en lesiones en la piel pero, ¿qué otros síntomas o manifestaciones pueden indicar la presencia de esta enfermedad?

Aunque la psoriasis cutánea es la forma más frecuente de aparición de la enfermedad, en algunos casos la artritis psoriásica precede a las lesiones cutáneas, y el diagnóstico en estos casos con frecuencia se retrasa. Existen otras alteraciones asociadas a la psoriasis como la hipercolesterolemia, la hiperglucemia, la hipertensión y la obesidad. Todas éstas se engloban dentro del denominado síndrome metabólico que recientemente se ha relacionado con la psoriasis en la literatura científica médica.

¿Cuáles son los factores de riesgo que se consideran más importantes para el desarrollo de psoriasis?

Para que aparezca la psoriasis deben coexistir dos tipos de factores: genéticos y ambientales. Hasta un 30% de las personas con psoriasis tienen algún miembro en la familia con la misma enfermedad. Se considera necesaria la predisposición genética a la cual se añaden ciertos factores ambientales como infecciones, traumatismos, estrés, enfermedades endocrinas o fármacos. Los factores ambientales suelen ser cruciales en el inicio de la enfermedad y en la intensidad de los síntomas. En concreto, el estrés físico y emocional son la principal causa de los brotes de psoriasis.

Los factores ambientales suelen ser cruciales en el inicio de la psoriasis y en la intensidad de los síntomas. En concreto, el estrés físico y emocional son la principal causa de los brotes de psoriasis

En cuanto al componente genético, de hecho, si uno de los progenitores psoriasis, sus hijos tienen hasta un 10% de posibilidades de padecerla. En estos casos, ¿se realizan pruebas a los niños para detectar precozmente la enfermedad?

No. Sin embargo, es importante anotar en la historia clínica del niño el antecedente familiar de psoriasis, ya que esta información nos puede ayudar a diagnosticar de forma precoz la enfermedad. También explicamos a los padres que si le aparecen lesiones en la piel, las uñas o el cuero cabelludo, o bien presenta alteraciones en las articulaciones, deben traer a su hijo al dermatólogo lo antes posible.

¿Cuáles son los principales avances conseguidos en el tratamiento de la psoriasis? ¿Existen indicios de que alguna vez pueda conseguirse la curación total de esta enfermedad?

Los tratamientos más recientes llamados “medicamentos biológicos” (adalimumab, ustekinumab, etanercept, infliximab) han supuesto una revolución en el control de la psoriasis, ya que son más seguros y eficaces que los tratamientos sistémicos clásicos (metotrexato, ciclosporina, acitretino). No curan de forma definitiva la psoriasis, pero en la mayoría de los casos controlan los brotes haciendo desaparecer de forma total o casi total las lesiones cutáneas.

Pedir ayuda al psicólogo cuando sea necesario, hacer ejercicio, y evitar el consumo de alcohol y tabaco, ayudan a reducir el impacto de la psoriasis sobre la calidad de vida del paciente

De igual forma, la radiación ultravioleta de tipo B de banda estrecha ha supuesto un avance en el tratamiento de fototerapia en la psoriasis, ya que posee menores efectos secundarios que la ultravioleta de tipo A o la de tipo B de amplio espectro.

Consejos para vivir con psoriasis

Además de seguir el tratamiento médico recomendado en cada caso, ¿qué hábitos pueden adoptar los pacientes de psoriasis para reducir los síntomas o su impacto sobre su calidad de vida?

Lo más importante es conocer a fondo su enfermedad. De esta forma entenderán la importancia de reducir y controlar su nivel de estrés emocional. El cuidado diario de la piel con una correcta higiene e hidratación, así como un correcto cumplimiento y seguimiento del tratamiento indicado por su dermatólogo, en la mayoría de los casos eliminará los síntomas de la enfermedad. Pedir ayuda al psicólogo cuando sea necesario, hacer ejercicio, y evitar el consumo de alcohol y tabaco, son otros consejos muy importantes para reducir el impacto de la psoriasis sobre la calidad de vida del paciente.

La psoriasis, por afectar a la piel, es una enfermedad visible que a menudo provoca rechazo social, ¿es beneficioso para los pacientes recibir tratamiento psicológico para superar este problema o mejorar su autoestima?

Lo más importante para evitar este tipo de impacto es utilizar correctamente todas las herramientas terapeúticas que existen en cada caso concreto para mantener al paciente sin lesiones cutáneas. El apoyo del psicólogo es fundamental cuando por algún motivo las lesiones no están controladas, o el paciente comienza a descuidarse y no realiza el tratamiento de forma adecuada. Esto suele ocurrir precisamente por la baja percepción que tiene el paciente de sí mismo debido a las lesiones cutáneas visibles y a las molestias físicas que éstas le producen, como el picor y el dolor.

¿Hay alguna terapia alternativa que recomendaría especialmente para el manejo de la psoriasis o para mejorar el bienestar de los pacientes?

Realizar ejercicio físico, una dieta equilibrada, no fumar, no beber alcohol, leer mucho sobre su enfermedad, buscar un dermatólogo con el que exista una buena conexión, consultar con un psicólogo especialista en enfermedades crónicas, y aprender a relativizar y poner sentido del humor a todos los problemas de la vida.

Se estima que más del 80% de los pacientes con psoriasis se automedican o no cumplen adecuadamente el tratamiento que les prescribe su médico, ¿por qué cree que ocurre esto, y cómo se podría evitar?

En la actualidad arrastramos un problema del pasado. Antiguamente, los tratamientos para la psoriasis eran limitados y complicados de cumplir. Los medicamentos tópicos eran muy grasos, tardaban mucho tiempo en absorberse, manchaban la ropa y, además, olían mal. Los tratamientos sistémicos clásicos tienen importantes efectos secundarios y contraindicaciones, las cuales, con frecuencia, impiden su cumplimiento a largo plazo.

La psoriasis es una enfermedad multisistémica con graves repercusiones articulares, metabólicas, endocrinas y psicológicas. Y así es como debe considerarse y tratarse

Por otro lado, los propios médicos y especialistas hemos subestimado la repercusión psicológica que esta enfermedad producía en nuestros pacientes y no les hemos prestado la atención y los tratamientos que merecían. Se ha considerado una alteración estética por la que no es necesario hacer ningún tratamiento médico, en vez de lo que sabemos que es la psoriasis hoy en día. La psoriasis es una enfermedad multisistémica con graves repercusiones articulares, metabólicas, endocrinas y psicológicas. Y así es como debe considerarse y tratarse.

Todavía existen muchos pacientes que desconfían de los médicos, ya que en el pasado no les solucionaron el problema. Otros se han acostumbrado a sus lesiones cutáneas y no se atreven a pensar que se pueden limpiar. Necesitamos tiempo para informar y educar a nuestros pacientes para que confíen de nuevo en nosotros y en los tratamientos y quieran tratar su enfermedad.

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