PUBLICIDAD

Traumatismo craneal
Accidentes, caídas o golpes pueden provocar una lesión en el cuero cabelludo, el cráneo o, más profundamente, en el cerebro. Nunca se debe restar importancia a un golpe en la cabeza, aprende cómo actuar.
Escrito por Alicia Díaz, Enfermera, experta en Primeros Auxilios

Síntomas de traumatismo y conmoción cerebral

Mujer con mareos y dolor de cabeza

Hay que estar atento a las señales que anuncian una conmoción cerebral, ya que hay que actuar con rapidez.

Cuando un traumatismo craneal causa cambios en el funcionamiento del cerebro, apareciendo así diversos signos y síntomas de acuerdo con la gravedad de la lesión, se habla entonces de conmoción cerebral.

Los signos y síntomas de un traumatismo craneal o craneoencefálico pueden aparecer inmediatamente después del impacto, progresivamente o pueden tardar horas o días en manifestarse. Incluso cuando no se observa una lesión, es posible que aunque el cráneo esté intacto el cerebro haya sido afectado, existiendo así una conmoción cerebral.

Una conmoción cerebral tiene una serie de síntomas que pueden variar según la gravedad, y pueden durar desde unas horas hasta semanas. Según la gravedad se observan:

  • Confusión mental, dificultad para pensar con claridad.
  • Pérdida de memoria de los acontecimientos que rodean el momento del accidente.
  • Somnolencia, duerme más de lo normal y tiene dificultad para despertarse.
  • Pupilas desiguales, al observar los ojos se ve una de ellas más dilatada que otra.
  • Alucinaciones, ve luces centelleantes.
  • Dificultad al guardar el equilibrio, incluso impidiendo la deambulación.

Signos de alarma en un traumatismo cerebral

En caso de observar algún síntoma de conmoción cerebral se debe estar muy atento, pues hay señales que hay que tener en cuenta, ya que anuncian un caso de emergencia en el que hay que actuar con extrema rapidez. Los siguientes signos son motivo de alarma:

  • La conciencia cambia bruscamente, pudiendo estar alerta en un momento e inconsciente en otro.
  • El afectado se comporta de manera inusual.
  • La confusión va en aumento y no desaparece.
  • Es incapaz de mover un brazo o una pierna.
  • Convulsiones con posible pérdida de conocimiento.
  • Inconsciencia prolongada (coma).
  • Pupilas de los ojos de tamaño diferente.
  • Vomita más de dos veces y con frecuencia
  • Problemas para guardar el equilibrio e incluso caminar.

Actualizado: 19 de Octubre de 2018

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD