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Primeros auxilios
Hemorragia nasal
Los vasos sanguíneos de la nariz se pueden romper con facilidad y causar una hemorragia nasal, un trastorno frecuente en los niños. Conoce a qué puede deberse y qué hacer cuando nos sangra la nariz.
Escrito por Alicia Díaz, Enfermera, experta en Primeros Auxilios

Causas de una hemorragia nasal

Niño con una hemorragia nasal

Los niños de tres a diez años de edad son más propensos a sufrir hemorragias nasales.

La hemorragia nasal suele ser más común en niños de tres a diez años, posiblemente porque las venas y capilares no están del todo desarrollados y se rompen con más facilidad. Pero también hay personas que tienen más tendencia a sangrar por la nariz que otras, quizás por este mismo motivo, o por la propia estructura nasal. En general, las causas de una hemorragia nasal suelen ser:

  • Estornudar o sonarse muy fuerte la nariz, haciendo que alguno de los pequeños vasos se rompa con la consecuente pérdida de sangre.
  • Manipulación de la nariz, más común en los niños pequeños, que tienen especial curiosidad por ver qué pueden sacar con el dedo.
  • Traumas directos en la cara que fracturen la nariz. Las fracturas de la base del cráneo también pueden hacer que la sangre salga por la nariz
  • Irritación de la mucosa. Esto es frecuente en los resfriados y alergias cuando estamos constantemente sonando la nariz.
  • Subida de la presión arterial. En caso de hipertensión arterial, al ser las paredes de los vasos sanguíneos de la nariz los más finos y delicados se pueden romper debido a la presión de la sangre.
  • Inhalación de gases y químicos que irriten la mucosa. Esto incluye también drogas como la cocaína, que debilita las estructuras nasales, o medicamentos como los sprays descongestionantes, que a la larga dañan el revestimiento interno de la nariz.
  • El calor extremo hace que los vasos sanguíneos se dilaten, y a veces sangran. Esta es una de las causas por las que hay personas más propensas a este tipo de sangrados.
  • El aire caliente reseca las mucosas haciendo que se rompan con más facilidad.
  • Medicamentos anticoagulantes como la aspirina o las heparinas “diluyen” la sangre y ésta tiene menos resistencia a la hora de escapar de los vasos. Igual ocurre con el consumo elevado de alcohol.
  • Hay ciertas deficiencias de vitaminas que pueden debilitar las paredes vasculares, por eso las personas con este problema sangran más fácilmente.

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