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Artritis reumatoide
No se conoce la causa de esta enfermedad crónica, que afecta a las articulaciones provocando inflamación y dolor. Aunque no se puede prevenir, seguir algunas recomendaciones puede aliviar los síntomas de la artritis reumatoide.
Escrito por María Dolores Tuñón, Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Recomendaciones para la artritis reumatoide

Actualizado: 11 de noviembre de 2019

Cuando se padece artritis reumatoide se han de cambiar en ocasiones aspectos de la vida cotidiana y adaptarlos a la nueva situación. Hay que saber que, junto al reumatólogo, hay un grupo de profesionales que disponen de experiencia por haber ayudado a otras personas con esta enfermedad. Es cierto que la artritis reumatoide no tiene en el momento actual un tratamiento curativo, lo que no significa que no exista tratamiento alguno. De hecho, existen fármacos que permiten controlar la enfermedad en un porcentaje apreciable de personas. Es importante señalar que la colaboración entre el médico y el enfermo es fundamental para el control de la artritis reumatoide.

Aquí tienes algunas recomendaciones a seguir si padeces artritis reumatoide:

  1. Hay que evitar en lo posible una vida agitada con una gran actividad física o con estrés psíquico. Conviene dormir una media de 8-10 horas nocturnas. Es bueno comenzar el día con un buen baño de agua caliente que contribuirá a disminuir la rigidez o el agarrotamiento articular matutino.
  2. En cuanto al trabajo, se deben evitar actividades laborales que precisen esfuerzos físicos, obliguen a estar mucho tiempo de pie, o necesiten de movimientos repetitivos, sobre todo con las manos. En el caso de las labores domésticas hay que evitar hacer fuerza con las manos, como abrir tapaderas, retorcer ropa, presionar fregonas, etcétera. En algunas ortopedias se encuentran utensilios de gran ayuda para realizar las tareas del hogar.  
  3. Es muy importante controlar los factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión, obesidad o diabetes, porque los pacientes con AR tienen un mayor riesgo cardiovascular.
  4. Si quieres hacer deporte, es conveniente montar en bicicleta sobre llano, nadar o pasear. Los especialistas recomiendan practicar ejercicio físico moderado porque consideran que tiene un efecto positivo sobre la enfermedad.
  5. Durante el reposo es importante mantener una postura adecuada; las articulaciones no deben permanecer dobladas, hay que procurar tener los brazos y las piernas estirados. Es recomendable poner una tabla bajo el colchón y utilizar una almohada baja.
  6. La obesidad supone, obviamente, una carga adicional para las articulaciones de caderas, rodillas y pies, por eso es aconsejable evitar el sobrepeso.
  7. En cuanto al cuidado de las articulaciones, una articulación inflamada debe ser mantenida en reposo, la sobreutilización de la misma puede favorecer que se produzcan daños irreversibles en los huesos que forman la articulación.
  8. Una vez que la inflamación ha pasado, se pueden realizar ejercicios que preserven el movimiento. Sin embargo, incluso durante la inflamación articular, es muy conveniente mantener una buena musculatura en torno a la articulación inflamada, pero sin mover la articulación. Es útil aprender a contraer los músculos situados alrededor de una determinada zona inflamada. Para ello se pueden realizar los denominados ejercicios “isométricos”, que sirven para fortalecer músculos y huesos.
  9. Mantener contracciones musculares de 20 segundos de duración 10 veces al día proporciona un adecuado tono muscular. El uso de dispositivos que mantienen la posición correcta de los dedos de las manos (férulas) durante la noche, aunque resulta algo incómodo inicialmente, previene deformidades futuras.
  10. Hay que prevenir las infecciones en los pacientes con artritis reumatoide. Entre otras medidas, es recomendable aplicar las vacunas habituales, nunca con microorganismos atenuados si está en tratamiento inmunosupresor, evitar el contacto con enfermos tuberculosos, y hacer profilaxis con isoniazida cuando corresponda, así como mantener una higiene dental escrupulosa.
  11. Es muy aconsejable eliminar el consumo de tabaco para todos los pacientes con artritis reumatoide, ya que este hábito repercute negativamente en la enfermedad, e incluso puede favorecer su aparición.
  12. La Sociedad Española de Reumatología pone a disposición de los pacientes una Guía para aprender a convivir con la artritis reumatoide, con consejos útiles, recursos y cuidados para el día a día.

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