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Pruebas médicas
Punción lumbar
Gracias a la extracción de líquido cefalorraquídeo, obtenido con una aguja de la columna vertebral desde la espalda, la punción lumbar permite diagnosticar enfermedades del sistema nervioso.
Escrito por David Saceda Corralo, Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología

Cómo se hace la punción lumbar

En primer lugar, el médico valorará si es necesario o no realizar una punción lumbar, y si se tiene que realizar de manera urgente o se puede programar para otro día. El realizar la prueba de forma urgente no significa que tenga más riesgo de complicaciones, en cualquier caso la planificación será la misma y se garantizarán las mejores condiciones para el paciente.

El médico te informará de porqué puede ser positivo realizarla, cómo se realiza, qué información nos puede aportar y cuáles son los posibles riesgos. Te entregará un documento de consentimiento informado donde se resumen las características principales del procedimiento y tendrás que firmarlo si estás de acuerdo con su realización.

A veces, antes de la punción, se decide hacer una tomografía computarizada para comprobar que no hay alteraciones en el sistema nervioso que predispongan a complicaciones. No siempre es necesario realizar esta prueba. Cuando se vaya a realizar la punción lumbar te pedirán en primer lugar que te cambies de ropa y vistas una bata cómoda para ti y para el doctor que te la haga. Acto seguido te medirán constantes vitales como la tensión arterial, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y temperatura, para comprobar que estás en óptimas condiciones de someterte a la prueba.

A veces te colocarán una vía venosa en el brazo por si hubiese que introducir algún medicamente durante el proceso, aunque no es frecuente. En ocasiones te ofrecerán algún fármaco relajante para que permanezcas sedado durante la prueba, algo que es recomendable si estás nervioso o eres especialmente sensible al dolor.

Una vez preparado te pedirán que te tumbes en una camilla de lado, con las rodillas dobladas y las abraces. De esta forma, la espalda quedará ligeramente curvada y las vértebras se separarán dejando huecos para el paso de la aguja. en una posición que facilite la realización de la prueba.

Para proceder a la biopsia, lo primero que harán será limpiar la piel con antisépticos para eliminar gérmenes de su superficie. Después inyectarán un anestésico desde la superficie hasta planos más profundos. Notarás un ligero pinchazo de la aguja y después una sensación de quemazón justo en el momento en el que se mete la anestesia. Cuando haya hecho efecto la anestesia local se introducirá una aguja más larga para llegar hasta las meninges y atravesarlas con mucho cuidado, lo justo para tomar una muestra de LCR pero no llegar a la médula espinal. Durante todo el proceso notarás una presión fuerte en la espalda, pero es muy importante que te mantengas quieto todo el rato.

Una vez tomada la muestra retirarán la aguja. Es normal que el punto de punción sangre un poco, se debe aplicar presión continuada durante unos minutos para parar el sangrado. Después te colocarán un apósito compresivo y tendrás que quedarte tumbado durante una hora. Podrás girar sobre ti mismo, pero siempre tumbado.

Los resultados pueden tardar desde una hora a varios días, según la urgencia del diagnóstico. El apósito deberás mantenerlo durante al menos dos días, es normal que los días posteriores a la prueba tengas dolor en la zona y necesites tomarte algún analgésico que te recetará tu médico.

Complicaciones de la punción lumbar

Todos los procedimientos invasivos entrañan complicaciones, pero los más graves son poco frecuentes. Pueden aparecer durante o después de la punción, siempre que surjan debes acudir a Urgencias. Algunas de ellas son:

  • Cefalea secundaria a la pérdida de líquido cefalorraquídeo (LCR) que si no se alivia con analgesia convencional se debe acudir a urgencias.
  • Salida de LCR por el punto de punción.
  • Sangrado del punto de la punción (también puede aparecer un hematoma local).
  • Infección local con fiebre e inflamación que requiere tratamiento antibiótico.
  • Dolor incontrolable en el lugar de la punción a pesar de la analgesia.
  • Reacción a la anestesia durante la realización de la prueba.
  • Daño de la médula espinal (muy improbable).

Actualizado: 15 de Diciembre de 2015

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Escrito por:

David Saceda Corralo

Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología
David Saceda

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'Fuente: 'Sociedad Española de Neurología''

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