PUBLICIDAD

Onicomicosis
La onicomicosis es una infección de las uñas producida por hongos. No suele causar molestias, pero altera la estética de las uñas afectadas y, si no se trata a tiempo, se puede cronificar y extender. Aprende a prevenirla.
Escrito por David Saceda Corralo, Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología

Diagnóstico de la onicomicosis

Diagnóstico de la onicomicosis

El médico explorará tu pie buscando señales que orienten el diagnóstico de onicomicosis.

El médico puede sospechar fácilmente una infección de la uña por hongos cuando lo observa directamente. Los datos de coloración, deformidad y fragilidad son bastante característicos y orientan hacia el diagnóstico de onicomicosis. Sin embargo, muchas otras enfermedades pueden provocar alteraciones de la uña similares, como la psoriasis o el liquen. Por eso, antes de proponer un tratamiento adecuado hay que asegurarse de que los hongos son los responsables de esas alteraciones.

Uno de los métodos para detectar al hongo responsable es el examen directo con KOH. La prueba consiste en raspar con un bisturí la superficie de la uña hasta conseguir material suficiente que se guarda en un bote. Minutos después se sumergen los trozos en una solución de hidróxido potásico (KOH) que permite ver las hifas de los hongos al microscopio. Las hifas son estructuras alargadas, que aparecen cuando el hongo está activo. En muchas ocasiones no se puede ver el hongo, aunque realmente sea la causa de las alteraciones de la uña.

Otro método para detectar el hongo es el cultivo. Para ello se recoge una muestra de la uña de forma similar al estudio con KOH, solo que los trozos se ponen en una placa de Petri con un medio de cultivo de agar-Sabouraud. Esto son nutrientes que permiten que el hongo se alimente y crezca después de 4-6 semanas. En muchos casos tampoco consiguen aislar el hongo responsable, y en estos casos se puede repetir la prueba si la sospecha es alta.

Existen otros test bastante útiles y más rápidos. Uno de ellos es el TMD (test con medio de dermatofitos), que se basa en el metabolismo de los hongos para provocar cambios de color en un medio especial. Cuando el color cambia se da por hecho que es porque hay presencia de hongos.

Otro método es el estudio anatomopatológico de las muestras (como una biopsia cutánea), que es probablemente el método más eficaz, aunque pocas veces puede realizarse.

Actualizado: 31 de Agosto de 2018

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD