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Rizartrosis, la artrosis del pulgar
El desgaste de la articulación que une el dedo pulgar de la mano con la muñeca da lugar a la rizartrosis o artrosis del pulgar, frecuente en los mayores de 65 años. Conoce sus señales de alerta y consejos para reducir sus efectos.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Consejos para reducir los efectos de la rizartrosis

Siguiendo las indicaciones que te haya dado tu médico y estos consejos podrás convivir con la rizartrosis o artrosis del pulgar disfrutando de una mejor calidad de vida:

  • Utiliza herramientas de apoyo: un terapeuta ocupacional te puede enseñar a usarlas; y es que existe una amplia gama de herramientas de este tipo que te facilitan abrir un bote, pelar un ajo, abrocharte los botones de la camisa, o cortar con tijeras.
  • Alíate con los aparatos electrónicos: usar el lavavajillas, un robot de cocina, una máquina de coser o un exprimidor eléctrico, te puede facilitar en gran medida la realización de las tareas domésticas.
  • Usa menaje de cocina ligero: aunque sean muy bonitos, unos platos y cubiertos muy pesados no son la mejor opción para ti. No tengas reparo en utilizarlos de plástico, y recurrir a utensilios de cocina y cubiertos con mangos gruesos, porque facilitan el agarre.
  • No hagas la “pinza”: lo cierto es que ese gesto lo realizamos en muchas acciones de nuestro día a día, pero se debe intentar evitar. Para ello no uses pinzas para servir la comida; no cojas los platos por los lados, sino por la base; y usa herramientas de apoyo para abrir los tapones de las bolletas y los bricks de leche, entre otros.
  • No sobrecargues las manos: evita coger mucho peso con las manos, así que acude al supermercado en coche, lleva siempre un carrito de la compra, no portes cajas, usa maletas con ruedas, etcétera. En el caso de que tengas que coger peso, intenta portar el objeto sujetándolo con el antebrazo.
  • Mantente activo: además de realizar ejercicio físico para acondicionar todo tu cuerpo y evitar el sobrepeso, realiza ejercicios específicos para las manos todos los días. Un profesional de la fisioterapia te puede diseñar un programa que incluya estiramientos, ejercicios de flexión, fortalecimiento, movilidad… Y no te centres solo en el pulgar, todos los dedos necesitan ejercitarse.
  • Baños de agua caliente: sumergir las manos en agua caliente, a 37ºC aproximadamente, durante unos 10 minutos, te puede ayudar a aliviar la rigidez.

Actualizado: 28 de Diciembre de 2018

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