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Tercera edad
Osteomalacia
La osteomalacia es una enfermedad que afecta a la mineralización del hueso de los ancianos, produciendo dolor e incluso fracturas óseas. Conoce las medidas que pueden ayudar a prevenir su aparición.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Prevención de la osteomalacia

Una vez que hemos entendido las causas más habituales por las que aparece esta enfermedad, es fácil imaginarse cuáles serán las pautas que deberemos llevar a cabo para darle esquinazo, sustentadas fundamentalmente en la alimentación y una adecuada exposición al sol. En definitiva, para prevenir la osteomalacia se pueden llevar a cabo las siguientes medidas:

  • Mejorar tus hábitos dietéticos: mantener una ingesta adecuada de vitamina D es importante para evitar el desarrollo de osteomalacia. Para ello se recomienda consumir cierto tipo de productos, como pescado, aceite de pescado, cereales, leche o huevos. Los vegetales son productos pobres en dicha vitamina, por lo que los vegetarianos tienen más riesgo de desarrollar esta enfermedad si no toman suplementos de calcio y vitamina D.
  • Aumentar la exposición al sol: la piel también puede sintetizar vitamina D cuando sobre ella incide la luz solar, por tanto la exposición inadecuada al sol puede ser causa de osteomalacia. Por supuesto, la exposición a los rayos solares debe hacerse de forma razonable y tomando las precauciones pertinentes, porque si se realiza de forma mantenida y no controlada se asocia a un mayor riesgo de padecer otras enfermedades graves, como el cáncer de piel. Es aconsejable que los ancianos salgan a pasear y realicen actividades al aire libre siempre y cuando sea posible.
  • Controlar enfermedades paralelas. Cuando la osteomalacia puede aparecer de forma secundaria a otro proceso (renal, hepático, intestinal, pancreático…), se tiene que intentar tratar éste para evitar el déficit de vitamina D o de calcio. De esta forma, se evita que aparezca la osteomalacia.
  • Suplementos alimenticios: en aquellas personas que no pueden seguir una dieta adecuada, en embarazadas, en pacientes con enfermedades digestivas o del hígado, en pacientes que toman tratamiento anticonvulsivante o en ancianos que apenas salen a la calle y no pueden tomar la luz solar, se deben administrar suplementos de vitamina D de forma profiláctica.
  • Realizar controles analíticos periódicos, especialmente aquellas personas que tienen más riesgo de padecer osteomalacia o que presentan síntomas compatibles con ella.

Actualizado: 17 de Julio de 2017

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