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Salud al día
Cáncer de piel
El cáncer de piel no melanoma se forma a partir de células de la piel distintas a los melanocitos. Es más frecuente en cabeza, cara, cuello, dorso de las manos, brazos y piernas, por ser las zonas más expuestas a los rayos del sol.
Escrito por Dr. Juan José Tafalla García, Oncólogo médico, Hospital Sanitas La Zarzuela de Madrid

Qué es el cáncer de piel, causas y tipos

Qué es el cáncer de piel no melanoma

El cáncer de piel es la degeneración de las células normales de la piel en células anormales o cancerosas. Hay dos tipos de cáncer de piel: melanoma y no melanoma. El cáncer de piel no melanoma se diferencia del melanoma en que se forma a partir de células de la piel distintas a los melanocitos (células encargadas de elaborar el pigmento que da color a la piel, los ojos y el pelo).

Ambos pueden ocurrir en cualquier parte de la piel, pero el cáncer de piel no melanoma es más frecuente en la piel de la cabeza, cara, cuello, dorso de las manos, brazos y piernas. Esto es debido a que estas partes están más expuestas a los rayos del sol.

Causas y tipos de cáncer de piel no melanoma

La exposición al sol y las quemaduras solares son la causa más frecuente de este tipo de tumores. De hecho, el daño producido por el sol se acumula a lo largo de los años, por lo que cuanta mayor exposición al sol (o a las cabinas de bronceado) se haya tenido a lo largo de la vida, mayor riesgo de cáncer de piel existirá.

La piel está formada por tres capas, que de fuera a dentro son: la epidermis, la dermis y la hipodermis.

Los dos tipos más frecuentes de cáncer de piel no melanoma son:

  • Carcinoma de células basales (también llamado carcinoma basocelular o basalioma): es el más frecuente, y se produce en las células basales de la capa más externa de la piel (epidermis).
  • Carcinoma escamoso o espinocelular: es el segundo en frecuencia y se produce en las capas más altas de la epidermis (donde están las llamadas células escamosas).

Ambos tienen fácil tratamiento porque su crecimiento es lento y su capacidad de inducir metástasis es muy baja, pero si no se tratan pueden convertirse en grandes tumores de difícil control quirúrgico, o extenderse tanto a nivel local, regional (afectando a los ganglios linfáticos), o a distancia.

Actualizado: 14 de Junio de 2016

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