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Dra. Patricia Pozo-Rosich

Neuróloga, responsable de Migraine Adaptive Brain Center, y jefa de la Unidad de Cefalea del Hospital Vall d’Hebron
La neuróloga experta en migraña Patricia Pozo-Rosich nos explica qué le ocurre al cerebro de las personas que sufren esta cefalea, y qué deben hacer para prevenir o minimizar en lo posible los episodios migrañosos.
Entrevista a la Dra. Pozo-Rosich
"La investigación del cerebro migrañoso pasa por estudiar las funciones del cerebro adaptativo, porque en el cerebro del paciente con migraña lo que falla es la adaptación al cambio"
Escrito por: Caridad Ruiz

08/11/2019

La migraña o jaqueca es el dolor de cabeza más frecuente, y solo en España afecta a unos 4,5 millones de personas. Además de un intenso dolor –generalmente de un solo lado (de ahí su nombre, del griego hemikrania, o dolor que se da en la mitad de la cabeza)–, se presentan otros síntomas migrañosos como náuseas, vómitos, disfunción cognitiva, sensibilidad a la luz y al sonido… Durante el ataque –que puede durar entre cuatro y 72 horas– se produce la liberación unas sustancias inflamatorias del nervio trigémino, que provoca la inflamación de las meninges, que es lo que causa el dolor. Recientemente se ha inaugurado el primer centro en España dedicado al estudio de la migraña: Migraine Adaptive Brain Center, en el que además de tratar a los pacientes, se realizan proyectos de investigación para dilucidar por qué ocurre esta enfermedad. Perteneciente al Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, en su creación ha colaborado la Fundación La Caixa, que aportó 660.000 euros. La neuróloga Patricia Pozo-Rosich es la responsable de este nuevo centro, excoordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología y miembro del Comité Ejecutivo de la International Headache Society, de la European Headache Federation y del Consorcio Internacional de la Genética de la Migraña. Esta especialista nos explica qué le ocurre al cerebro de las personas que sufren migraña y cómo se pueden, en cierta medida, prevenir o minimizar los episodios migrañosos.

¿Con qué objetivo se ha creado el Migraine Adaptive Brain Center?

Esto es un hito para las personas que sufren migraña, dado que visibiliza la discapacidad que genera la enfermedad y refuerza el concepto de que la investigación es la manera de poder avanzar y mejorar las opciones terapéuticas. El objetivo del centro es estudiar el cerebro de las personas que sufren migraña de una manera multidisciplinar, utilizando la genética, técnicas de neurofisiología –que estudia la respuesta del cerebro a estímulos–, y la neuroimagen.

En el Migraine Adaptive Brain Center se estudiará el cerebro de las personas con migraña utilizando la genética, técnicas de neurofisiología y la neuroimagen

Yo estoy convencida de que la investigación del cerebro migrañoso pasa por estudiar las funciones del cerebro adaptativo. En la migraña lo que falla es la adaptación al cambio. Al cerebro del enfermo de migraña le cuesta más ajustarse a los cambios bruscos. Pensamos que el paciente debe saber y entender qué mecanismos tiene el cerebro para poder acomodarse al entorno, y también necesita disponer de herramientas para sobrellevar un ataque de migraña.

¿Eso quiere decir que el cerebro de la persona que sufre migraña es diferente al de una persona sin esta patología?

No es diferente desde el punto de vista anatómico, pero sí en su función. Es como si en lugar de tener un teléfono móvil Android, se tiene un iOS, o en lugar de hablar francés, hablas chino. El cerebro está programado de una manera diferente si se habla un idioma, u otro, y se fía de los sensores que le aportan información para poder tomar decisiones. Es como un gran Google. Hace algoritmos todo el rato. Si registra que las imágenes pasan rápido, que el corazón empieza a ir más rápido y que la persona suda, entiende que está corriendo. Lo que ocurre con el cerebro migrañoso es que le da información a ese gran ordenador que tiene que tomar las decisiones de una manera exagerada, o errónea. No sabe filtrarla.

El cerebro migrañoso se sincroniza constantemente con el entorno, está siempre atento, y llega un momento que se bloquea

Es un cerebro que se sincroniza constantemente con el entorno, que está siempre atento, como si no pudiera dejar de estar alerta a todo lo que le rodea. Imaginemos que abrimos muchos programas en el ordenador. Llega un momento que se bloquea. Pues algo parecido le ocurre al cerebro migrañoso. Y cuando ya no puede más se resetea con un ataque de migraña, que es la expresión final de la enfermedad. Pero el paciente tiene que entender que, aunque el dolor es lo que más le afecta, no es lo más importante. El dolor es lo más invalidante, porque un ataque de migraña puede durar entre uno y tres días, pero en ese tiempo tu cerebro no puede pensar porque se está reiniciando el sistema.

¿Saber cómo funcionar el cerebro migrañoso puede ser de utilidad a toda la población?

La migraña nos va a ayudar a comprender qué necesitan los cerebros para poder adaptarse al cambio. Esto va a permitir explicar de manera científica cuáles son los hábitos y formas de vida idóneos para que nuestro cerebro se acomode mejor al cambio constante que se produce en nuestro entorno. La conceptualización de esta idea es algo que se me ocurrió hace cinco años. La Fundación La Caixa comprendió la dimensión de los proyectos de investigación que se realizarán y el interés de su financiación.

Tratamiento farmacológico de la migraña

¿La medicación disponible para la migraña en la actualidad es efectiva?

Para el ataque de la migraña hoy tenemos los triptanes, que son analgésicos solo pensados para la migraña, pero tienen dos hándicaps. El primero, su precio. Es un medicamento relativamente caro, más que un analgésico común, y la gente piensa que cuando un medicamento cuesta mucho dinero es fuerte, de forma que solo lo toman cuando ya se encuentran muy mal y el medicamento ya no hace nada. El segundo es que hay que tomarlo en el momento adecuado, cuando el dolor es moderado. Si ya han empezado los vómitos, el estómago no va a poder metabolizar el fármaco. Falta educación sobre cuándo hay que tomar los medicamentos.

Se acaba de aprobar la financiación en España de una nueva medicación, los anticuerpos monoclonales, para casos de migraña resistente

A nivel preventivo tenemos cuatro grupos de fármacos por vía oral. El primer grupo son los betabloqueantes, como el propranolol. El segundo los antagonistas del calcio, como la flunarizina. El tercero, los neuromoduladores o antiepilépticos y, por último, los antidepresivos. El problema con estos medicamentos es que hay pacientes que no los toleran bien. Además, para la migraña crónica, que se da con mucha frecuencia, las infiltraciones con toxina botulínica tipo A (Botox®) van bien como tratamiento preventivo.

Investigación del cerebro migrañoso

Y ahora tendremos un nuevo grupo de fármacos que bloquean una proteína denominada CGRP, que se sobreexpresa en las personas con muchos ataques de migraña, y que ha demostrado ser eficaz y segura en su desarrollo clínico. De momento, estos anticuerpos están aprobados por la Agencia de Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y la Agencia Europea del Medicamento (EMA), y se acaba de aprobar su financiación en casos refractarios o resistentes de migraña en España.

La predisposición a padecer migraña es hereditaria

¿La migraña tiene un componente genético?

La migraña es una de las enfermedades del cerebro con más predisposición a poderse heredar. Desde hace años tenemos un Consorcio Internacional de la Genética de la Cefalea, del que nuestro grupo forma parte, para estudiar los genes que predisponen a tener migraña. Pero nosotros estamos dando un paso más allá con la epigenética. La epigenética es el mecanismo por el cual nuestros hábitos y formas de vida modulan la expresión funcional de nuestros genes. El ADN no es la expresión final de la proteína. Estamos intentando ver si hay una huella epigenética en la migraña. Creemos que sí, pero tenemos que acabar de demostrarlo.

En niños y niñas la prevalencia de la migraña es la misma, pero en la adolescencia aumenta la incidencia en mujeres hasta el 20%, y en los hombres se mantiene en el 8%

¿La migraña es el único dolor de cabeza?

La migraña no es el único tipo de dolor de cabeza que podemos tener, pero sí el principal y el de mayor prevalencia. La prevalencia en España y en todos los países europeos y de Norteamérica es del 12%. En niños y niñas la prevalencia es la misma, pero cuando empieza la adolescencia aumenta la incidencia en mujeres hasta el 20%, y en los hombres se mantiene en el 8%.

¿Las cefaleas de tensión no son las más numerosas?

Los especialistas creemos que probablemente la cefalea de tensión no exista, y que en un mismo paciente pueden coexistir cefaleas leves, a las que llamamos tensionales, o cefaleas más invalidantes, que son las migrañas. Tenemos esta teoría porque no todo el mundo que tiene tensión emocional va a tener dolor de cabeza. Hay gente a la que nunca le duele la cabeza, aunque esté muy tensa. Para experimentar lo que conocemos como dolor tensional hay que tener la biología de la migraña.

Probablemente la cefalea de tensión no exista, y en un mismo paciente puedan coexistir cefaleas leves, o tensionales, o cefaleas más invalidantes, que son las migrañas

Es decir, lo que conocemos como dolor de cabeza tensional, ¿es en realidad un primer estadio de la migraña?

Sí, se podría llamar así. De hecho, todos los migrañosos tienen días de cefaleas tensionales, cefaleas leves. Sería como una intensidad diferente. Es como si alguien que tiene asma hay un día que se ahoga, pero en otros solo sufre un ataque leve.

Los síntomas de la jaqueca varían con la edad

Los síntomas de la migraña, ¿son siempre los mismos para todos los pacientes, o incluso varían en un mismo enfermo?

Pueden cambiar a lo largo de toda la vida. Hay temporadas en las que se tienen muchos ataques, y otras menos. En los niños, por ejemplo, no predomina el dolor de cabeza, sino las náuseas y los dolores abdominales de repetición. El dolor en lugar de estar focalizado en la cabeza, lo está en la zona del abdomen, y por eso suelen presentar trastornos gastrointestinales. A partir de los 50 o 60 años, o antes incluso, las migrañas se convierten en vértigos, con poco dolor de cabeza.

A partir de los 50 o 60 años, o antes incluso, las migrañas se convierten en vértigos, con poco dolor de cabeza

Al final de la vida, aparecen más auras que dolor de cabeza. El aura es ese fenómeno en el que el paciente deja de ver bien, de notar un brazo o una pierna, o de poder hablar. Tenemos pacientes con más de 70 años tratados como si esos síntomas fueran embolias de repetición, pero no están bien diagnosticados. Son ataques de migraña con aura sin cefalea. No siempre es fácil para el médico poder distinguir estos trastornos.

Dra. Patricia Pozo-Rosich y su equipo

¿Cómo se diagnostica la migraña? ¿Hay alguna prueba específica?

Es un diagnóstico clínico por la sintomatología. Nuestro grupo está buscando maneras de poder diagnosticar con alguna prueba. Las personas que sufren esta enfermedad necesitan saber que lo que tienen es real, además de poder así realizar una futura medicina de precisión también en los casos de migraña.

¿La migraña esta infradiagnosticada? ¿Los enfermos acuden a los especialistas?

Nosotros hicimos un estudio hace más de una década y comprobamos que solo unos pocos enfermos de migraña acuden al médico, y de estos solo vuelve el 25%. Esto, por un lado, indica que hay mucha gente que padece esta enfermedad y no considera que deba tratarse y, por otro lado, que los que van al médico no vuelven porque se sienten poco escuchados y no les ofrecen lo que necesitan.

Cómo prevenir o reducir la intensidad de los ataques migrañosos

¿El enfermo de migraña puede adoptar algunas medidas para prevenir el ataque de migraña?

Sí que puede, y ese es uno de nuestros objetivos: la educación. Nosotros lo que queremos es educar a la sociedad y a nuestros pacientes en el funcionamiento del cerebro, para que tengan herramientas positivas y científicas para gestionar mejor el ataque.

El cerebro de la persona con migraña se adapta muy mal a los cambios bruscos, por eso hay que minimizar cambios innecesarios para tener más margen con los incontrolables

Hay hábitos de vida que ayudan, y a medida que podamos ahondar más en la enfermedad encontraremos maneras de poder comprender mejor qué ocurre en esos cerebros. De esta patología se sabe mucho por experiencias, pero ahora hay que darle un baño de ciencia. Hay una incultura sobre los buenos hábitos que necesita el cerebro.

¿Hay bulos o mitos respecto a la migraña? Se dice, por ejemplo, que determinados alimentos pueden provocar un ataque de migraña. ¿Qué hay de cierto en este tipo de afirmaciones?

Una de las cosas que no tiene sentido, al menos biológico, es el hecho de pensar que por comer chocolate o queso se va a tener un ataque de migraña. Es probable que alguna sustancia pueda influir, pero siempre y cuando se den otra suma de factores, y no como un desencadenante único.

Empezamos a entender que 24 horas antes de que empiece el dolor ese cerebro ya se está preparando para tener el ataque, y que uno de los síntomas premonitorios es el hambre, en forma de ansiedad. El paciente empieza a comer, y como le da el ataque justo después, piensa que es por eso. Pero es una asociación simplista que hacemos todos los seres humanos.

No tiene sentido pensar que por comer chocolate o queso se va a tener un ataque de migraña. Es probable que alguna sustancia pueda influir, pero no como un desencadenante único

Si alguien ha sufrido un terrible ataque de migraña, su cerebro analiza paso a paso lo que hizo ese día para que no le vuelva a pasar. Pero lo que no sabe es que su cerebro ya se estaba preparando días antes, y no una hora antes.

¿Qué estilo de vida debe llevar un enfermo de migraña para prevenir el ataque?

El cerebro de la persona con migraña se adapta muy mal a los cambios bruscos. Eso no tiene nada que ver con que sea gente a la que emocionalmente no le guste cambiar. Pueden ser personas adaptables, pero es su cerebro el que no lo es. Se les recomienda minimizar los cambios que no son necesarios, como llevar una rutina en cuanto a horarios de sueño. Así se tiene más margen con los incontrolables, como pueden ser los meteorológicos.

Pero en los casos en que sea necesario hacer una modificación en la rutina, además de recomendar una medicación preventiva, ofrecemos consejos o trucos a los pacientes para que no les afecte. Por ejemplo, si una persona que sufre de migraña va a hacer un viaje largo en coche, aconsejamos hacer paradas y evitar que el sol de la tarde le dé en los ojos, y que se proteja con unas gafas de sol. Si el viaje conlleva jet lag, recomendamos melatonina. Pero estos consejos no son generalizables, sino que varían según el paciente.

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