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Melatonina, ¿es segura para dormir?

El uso de la melatonina, también conocida como hormona del sueño, ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Su eficacia en determinados pacientes está demostrada. Lo que aún no está tan claro son sus posibles riesgos.
Chica tomando pastillas de melatonina para poder dormir

La melatonina es producida por nuestro cuerpo para regular los ritmos circadianos.

Conciliar el sueño se ha convertido en un problema en Occidente. Cada vez dormimos menos y peor y eso ha generado una nueva industria alrededor de nuestro descanso. El ejemplo más paradigmático es el del boom de la melatonina, una potente hormona producida de forma natural por el cuerpo humano para regular nuestro ritmo circadiano que desde unos años a esta parte ha empezado a comercializarse de forma masiva como medicamento, pero también como complejo vitamínico a nuestro alcance en el lineal de cualquier supermercado, algo a lo que ha contribuido el hecho de que pueda extraerse de forma natural de algunas plantas, hongos y animales.

La melatonina fue descubierta en 1958, y desde 1980 los laboratorios y empresas de suplementos alimenticios empezaron a comercializarla como una prometedora ayuda para conciliar el sueño y mejorar la calidad de éste. El boom de la conocida como hormona del sueño, sin embargo, no llegó hasta bien entrada la década de 2010. No en vano, según datos de la revista Nutrition Business Journal los estadounidenses gastaron en 2010 casi 160 millones de dólares en suplementos relacionados con la melatonina. En 2017 esa cifra se ha disparado hasta los 440 millones y se estima que tres millones de adultos y medio millón de niños los toman en Estados Unidos.

Beneficios modestos de la melatonina para dormir

Según una revisión de 15 estudios con 284 individuos, los autores encontraron que aquellos que recurrieron a la melatonina antes de irse a acostar se durmieron de media 3,9 minutos más rápido y durmieron durante 13 minutos más. Otra revisión, en este caso de 19 estudios y 1.700 personas, profundizó en estas conclusiones al comprobar que las personas que tomaban melatonina se dormían un promedio de siete minutos más rápido y eran capaces de dormir hasta ocho minutos más.

La melatonina ha demostrado efectos positivos en el tratamiento de niños con TDAH o TEA, que suelen mostrar mayores dificultades para conciliar el sueño 

A simple vista, hablaríamos de unos beneficios modestos en su objetivo principal. Sin embargo, la melatonina no afecta a todas las personas por igual. En ese sentido, hay unanimidad entre los expertos en que este tipo de suplementos puede tener un efecto positio en el tratamiento de verdaderos trastornos del sueño, como el trastorno tardío de la fase de sueño (personas a las que les cuesta mucho dormirse), el trastorno avanzado de la fase del sueño (personas que se despiertan muy pronto) o los trastornos del sueño derivados de situaciones de estrés.

La prevención del jet lag, superar la somnolencia de los lunes tras un fin de semana trasnochador o incluso aliviar los síntomas de la depresión invernal, son otras situaciones en las que la gente suele recurrir a pequeñas dosis de este adormecedor producto.

La melatonina también ha demostrado efectos positivos en el tratamiento de niños con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o Trastorno del Espectro Autista (TEA), que suelen mostrar mayores dificultades para conciliar el sueño, ya que tienen niveles más bajos de dicha hormona por la noche.

Riesgos, precauciones y consejos de consumo de la melatonina

El problema con este tipo de productos que de repente empiezan a venderse como milagrosos es que algo que debería ser tomado por personas que sufren verdaderos trastornos del sueño empieza a generalizarse y su uso se dispara entre la población general. Hasta la fecha no existen muchos estudios que hayan profundizado en los efectos de la melatonina a largo plazo, pero los expertos recomiendan precaución a la hora de consumirlo, ya que aunque sea un producto de origen natural, no hay investigaciones que demuestren que sea inocuo.

Así, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Metabolism en diciembre de 2015 concluía que las personas sanas que tomaban melatonina para dormir justo después de cenar incrementaban el riesgo de sufrir diabetes tipo 2. También se ha corroborado que la ingesta de melatonina en dosis elevadas puede tener el efecto contrario (mal sueño) e incluso puede afectar a la efectividad de determinados medicamentos, como algunos recetados para la presión arterial alta, los medicamentos anticonvulsivos y las píldoras anticonceptivas.

La melatonina puede interferir en la efectividad de medicamentos recetados para la presión arterial alta, los anticonvulsivos y las píldoras anticonceptivas

El principal motivo de preocupación por el uso de melatonina, sin embargo, son los niños, ya que no hay estudios que demuestren la seguridad a largo plazo del consumo de la hormona entre los más pequeños. Por ello, la Asociación Española de Pediatría no recomienda su uso antes de los seis meses y a partir de entonces dictamina que su empleo debe estar indicado y supervisado por su médico pediatra o por un médico experto en sueño, que debe ser el responsable de indicar y controlar la duración de la recomendación (en niños de entre seis meses y tres años, por ejemplo, no se recomienda que exceda de las cuatro semanas). Por regla general se trata de una toma diaria de entre 1 y 3 mg que debe ser ingerida cada día a la misma hora, también determinada por el especialista.

Melatonina
El consumo de melatonina en niños está desaconsejado durante los seis primeros meses de vida.

Las mismas recomendaciones deberían ser seguidas por los adultos, ya que el consumo de melatonina en forma de suplementos alimenticios entraña más riesgos al no seguir éstos los mismos estándares de calidad y seguridad que un medicamento estándar. Sin ir más lejos, un estudio llevado a cabo en EE.UU. determinó que el 71% de los suplementos de melatonina analizados no contenían exactamente lo que ponía en la etiqueta, sobrepasando algunos hasta en cuatro veces la cantidad de melatonina indicada en la composición.

En ese sentido, a través de un comunicado, la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Sueño (SES), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Pediátrica (AEPap), instaban al Ministerio de Sanidad e Igualdad a tomar las medidas oportunas “para que la distribución de los preparados farmacológicos de melatonina o los suplementos nutricionales cuyo componente sea la melatonina se realice a través de los cauces ordinarios (oficinas de farmacia) bajo el control del pediatra de atención primaria o del médico experto en sueño”.

Por supuesto, en cualquier caso, está desaconsejado adquirir melatonina en cualquier formato a través de canales no oficiales o si tu médico no te ha pautado la marca y dosis adecuada para el problema que te quita el sueño.

Actualizado: 17 de Enero de 2018

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