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Combinar atomoxetina y oxibutinina mejora un 63% la apnea del sueño

La atomoxetina y la oxibutinina podrían ser el tratamiento farmacológico definitivo para la apnea del sueño, pues combinados parecen ser eficaces para mejorar hasta en un 63% el descanso de estos pacientes.
Escrito por: Natalia Castejón

26/06/2019

Hombre con problemas de apnea del sueño

Las personas que padecen el síndrome de apnea del sueño no descansan correctamente por la falta de oxígeno intermitente que se produce durante el sueño (hipoxia), y para tratarlo deben optar por el dispositivo de presión positiva continua de la vía aérea (CPAP). Sin embargo, una nueva investigación, realizada por el Departamento de Medicina del Sueño de la Harvard Medical School de Boston (EE.UU.), ha demostrado que esta técnica podría tener en el futuro una alternativa o complemento en una combinación de fármacos (atomoxetina y la oxibutinina) que ha demostrado mejorar hasta en un 63% la gravedad de este trastorno.

La apnea del sueño es un problema con unas incidencias elevadas, pues la padecen el 10% de los hombres y entre un 4% y un 5% de las mujeres, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), por lo que todo el esfuerzo de los investigadores radica en encontrar un tratamiento menos molesto que la CPAP, especialmente para los pacientes que no se acostumbran a llevar la mascarilla que permite respirar correctamente durante toda la noche y que evita que se interrumpa el sueño.

Cambios en la actividad del músculo geniogloso de la lengua

La atomoxetina y la oxibutinina son los dos fármacos que han demostrado poder mejorar hasta en un 63% el índice de apneas / hipoapneas, utilizado para medir la gravedad de los síntomas de la apnea del sueño. Ambos medicamentos actúan sobre el músculo geniogloso, que se encuentra en la lengua y se encarga de tirar lo suficiente de esta para que no obstruya las vías aéreas.

El nuevo tratamiento sería más cómodo y una buena opción para los pacientes que no se acostumbran a dormir con la mascarilla de la CPAP

Con el paso de los años, este músculo puede perder fuerza y debilitarse, además, si se aumenta de peso también puede aumentar su tamaño, impidiendo que pase correctamente el aire a los pulmones. Para evitarlo, la atomoxetina –un agente noradrenérgico– aumenta la actividad del músculo geniogloso durante la fase no REM del sueño, mientras que la oxibutinina –un bloqueante muscarínico– aumenta su actividad en la fase REM pero no en las demás fases, ambas acciones aumentan la entrada de oxígeno.

No obstante, los investigadores piden cautela a la hora de interpretar los resultados, pues el estudio, aunque fue realizado con polisomnografías, randomizado y doble ciego, solo se realizó en 20 personas y tomando los resultados de una sola noche. Aunque creen que se debe de seguir investigando el uso de estos dos medicamentos, sí reconocen que es un hallazgo muy importante y el primer paso para encontrar un tratamiento farmacológico para la apnea del sueño.

También, por otras vías de investigación, se están analizando los efectos que se producen al estimular el nervio hipogloso, que contrae el músculo geniogloso y la lengua para tratar la apnea del sueño, además de ejercicios de terapia miofuncional que ayudan a fortalecer este músculo de la lengua.

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