Crean anticuerpos que reconocen las células cancerosas humanas

Desarrollan anticuerpos que identifican células cancerosas humanas y actúan contra el antígeno Tn, uno de los más habituales en tumores, un hallazgo que abre una vía de investigación para diseñar vacunas contra el cáncer.
Escrito por: Eva Salabert

30/11/2020

Vacunas contra el cáncer: nuevos pasos

En un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores con presencia española se han desarrollado anticuerpos capaces de reconocer en las células cancerosas humanas los fragmentos de glicoproteínas sobreexpresadas, lo que se podría aplicar en el desarrollo de una vacuna contra el cáncer, siguiendo una estrategia similar a la que se ha usado para desarrollar vacunas contra el coronavirus que consiguen que el sistema inmunitario identifique y combata al SARS-CoV-2.

En la investigación, que se ha publicado en Chemical Science, han participado la Facultad de Química de la Universidad de Sevilla, las universidades de La Rioja y Zaragoza, el CIC-BioGUNE, el CSIC y otros investigadores también europeos (Lisboa, Cambridge y Copenhague) y de Japón (Hokkaido). La candidata a vacuna parte de una secuencia de aminoácidos unida a una porción de carbohidrato (glicopétido) que actúa contra el antígeno Tn, uno de los más habituales en tumores.

“Se produce un número significativamente mayor de anticuerpos de los que tienen memoria a largo plazo, los de tipo IgG, que los que se originan con una vacuna idéntica, pero en la que el antígeno es el natural”

Carmen Ortiz Mellet, del departamento de Química Orgánica de la Universidad de Sevilla y autora principal del trabajo, explica que ante esta sustancia Tn, que debería generar la respuesta inmune del organismo, “los anticuerpos naturales son poco eficaces debido a problemas de inmunotolerancia: al estar presente en muy baja proporción también en células sanas, el organismo tiende a considerarlo como propio en las células tumorales y la respuesta inmune es baja”.

Vacunas contra el cáncer basadas en la generación de anticuerpos

El estudio ha conseguido superar esta limitación, y ha mostrado, además, “que se produce un número significativamente mayor de anticuerpos de los que tienen memoria a largo plazo, los de tipo IgG, que los que se originan con una vacuna idéntica, pero en la que el antígeno es el natural”. “Por el momento –añade la investigadora– los ensayos en dos tipos distintos de células de cáncer de mama indican que el reconocimiento supera el 85%".

Según la experta la generación de anticuerpos contra un análogo no natural del antígeno constituye una línea de investigación única que ayudará a diseñar vacunas contra el cáncer y los resultados, aunque muy preliminares, son relevantes y "apuntan a que el número de pacientes que podría beneficiarse de una vacuna de este tipo es elevado”.

“El principio básico consiste en imitar la parte de carbohidrato de este antígeno presente en las células tumorales, de manera que sea lo suficientemente diferente como para que estimule de manera más potente el sistema inmune, pero lo suficientemente parecido como para que los anticuerpos que se generen reconozcan el antígeno Tn natural y eliminen así las células tumorales en el paciente”, ha explicado la investigadora.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD