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Una terapia génica para la anemia de Fanconi logra efectos positivos

Investigadores españoles han probado con éxito en cuatro niños una terapia génica que les ha permitido corregir el gen defectuoso causante de la anemia de Fanconi, y que puedan formar células sanguíneas sanas.
Escrito por: Caridad Ruiz

10/09/2019

Concepto de anemia

La anemia de Fanconi es una enfermedad rara genética, que hasta ahora, además de tratamientos paliativos, se trataba con un trasplante de médula ósea de donante, que no siempre se encontraba, y tras un duro tratamiento con quimioterapia, que puede incluso provocar reacciones de rechazo. Por suerte, algunos de estos pacientes podrían tener una terapia menos agresiva y tóxica, según se desprende de los primeros resultados de un prometedor ensayo clínico llevado a cabo por científicos españoles.

La médula ósea de los pacientes con anemia de Fanconi, debido a un fallo genético, no es capaz de producir suficientes células sanguíneas, es decir, glóbulos rojos, blancos y plaquetas, lo que les causa ya desde la primera infancia anemia, hemorragias e infecciones, que predispone a los enfermos a desarrollar cáncer. Investigadores españoles están probando una terapia génica que ha mejorado de forma sustancial esta enfermedad en cuatro niños de entre cuatro y siete años y medio: por primera vez, la médula ósea de estos pequeños ha formado células sanguíneas sanas a partir de sus propias células madre hematopoyéticas, una vez corregidas en ellas el error genético que causa la enfermedad.

Con este tratamiento, algunos enfermos con anemia de Fanconi no tendrían que recibir quimioterapia, con la toxicidad que conlleva, como ocurre con el de trasplante de médula de donante

Esta nueva terapia va dirigida a pacientes que no poseen un familiar que pueda servir de donante y con mutaciones en el gen FANCA. La anemia de Fanconi tiene su origen en las mutaciones de varios genes, pero la mayoría de los enfermos españoles tiene este gen defectuoso.

Tras conseguir células madre del paciente, se corrigió el error genético

Para realizar este tratamiento, primero fue necesario dirigir células madre del paciente desde su médula ósea a la sangre, para recogerlas gracias a un procedimiento llamado aféresis, una técnica que implica la separación de los componentes de la sangre y que se realizó en los hospitales Niño Jesús (Madrid), y Vall d’Hebron (Barcelona). A continuación, en una sala estéril del CIEMAT, se corrigió el defecto genético que presentaban las células madre de estos enfermos: valiéndose un virus modificado se insertó la versión correcta del gen. Por último, se realizó una autotransfusión en la médula del paciente de las células que ya no contenían el gen defectuoso, sin que fuese sea necesario otros tratamientos, de forma que un par de días reciben el alta hospitalaria.

En el ensayo, esas células madres sanas –tras ser corregidas e injertadas– crecieron de forma progresiva en la médula ósea de los cuatro pacientes, y pasado el tiempo la proporción de células sanas aumentó en su sangre. Incluso tres años después del tratamiento en uno de los pacientes más de la mitad de las células de su sangre no tenían el defecto genético, y se observó también que los que tenían un número mayor de células sanas ya no padecían la anemia característica de esta enfermedad.

La investigación, publicada en Nature Medicine, se ha llevado a cabo por miembros del programa de investigación EUROFALCOLEN. Ha estado dirigida por el Dr. Juan Bueren, del Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), y en ella han intervenido científicos del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid y de la Fundación del Hospital Niño Jesús (Madrid).

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