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Identifican un nuevo tipo de vértigo potencialmente tratable

Científicos coreanos han identificado un nuevo tipo de vértigo recurrente espontáneo de causa desconocida, que responde bien al tratamiento con fármacos como nimodipina, propranolol o baclofen.
Escrito por: Eva Salabert

25/05/2018

Hombre con problemas de vértigo

Este nuevo tipo de vértigo carece de síntomas neurológicos y otros factores presentes en la enfermedad de Ménière.

Las causas del vértigo pueden ser muy diversas, incluidos problemas de salud graves como un tumor cerebral, pero en algunos pacientes los médicos no logran averiguar su origen, como ocurre con el vértigo recurrente espontáneo (RSV, por sus siglas en inglés), que aparece sin previo aviso y sin que exista una causa conocida, y desaparece de la misma manera. Suele repetirse a los pocos días y es difícil de diagnosticar y tratar.

Este tipo de vértigo carece de síntomas neurológicos y otros factores presentes en la enfermedad de Ménière, la migraña vestibular, la neuritis vestibular, u otras condiciones asociadas, y se caracteriza por episodios prolongados de nistagmo (movimientos oculares involuntarios) y una elevada susceptibilidad a experimentar mareos con el movimiento. Ahora, un equipo de científicos coreanos ha identificado un nuevo tipo de RSV que responde bien al tratamiento con fármacos, tras realizar un estudio que se ha publicado en la revista Neurology.

Los investigadores, liderados por Ji-Soo Kim, profesor de neurología en el Seoul National University College of Medicine, observaron la enfermedad por primera vez en 2004 en un hombre joven que sufría RSV con nistagmo provocado por los movimientos de cabeza (HSN, por sus siglas en inglés) e intensos mareos asociados al movimiento, pero sin síntomas auditivos ni historial de migraña.

Estudio en pacientes con vértigo y nistagmo de causa desconocida

Entre los años 2004 y 2015 el equipo evaluó a 3.990 pacientes con RSV en el Dizziness Clinic of Seoul National University Bundang Hospital, y en 338 de ellos no se pudo determinar la etiología de la enfermedad. Estos pacientes fueron seleccionados para el estudio, y se les dividió en dos grupos: uno formado por 35 individuos que presentaban RSV-HSN, y el otro por 303 que padecían vértigo recurrente benigno sin HSN. De este segundo grupo, 35 personas actuaron como control.

Los pacientes con RSV-HSN experimentaron mareos asociados al movimiento más intensos que aquellos con vértigo recurrente benigno

Todos los pacientes fueron sometidos a rápidos movimientos de cabeza horizontales y se registraron sus movimientos oculares hasta que el nistagmo desapareció, o durante un minuto como mínimo. Los pacientes con RSV-HSN experimentaron mareos asociados al movimiento más intensos que aquellos con vértigo recurrente benigno. En algunos pacientes con RSV-HSN incluso una leve sesión de movimientos de cabeza de entre dos y cinco segundos de duración suscitó nistagmos prolongados.

Según los autores del trabajo estos resultados indican que los pacientes con RSV-HSN podrían tener un mecanismo de velocidad de almacenamiento hiperactivo y asimétrico, que sería el responsable de los ataques intermitentes de vértigo espontáneo. Kim ha explicado que es posible que el episodio de vértigo se produzca cuando este inestable mecanismo sea alterado por factores relacionados con el entorno o con el propio organismo del paciente.

Buena respuesta al tratamiento en este tipo de vértigo

Los investigadores prescribieron medicamentos para prevenir los ataques –incluyendo nimodipina, propranolol, baclofen, y otros fármacos– a los 20 pacientes que habían sufrido los síntomas más graves y frecuentes. Seis de ellos refirieron una recuperación parcial de los síntomas, y uno se recuperó por completo tras el tratamiento.

En un seguimiento a largo plazo en el que se analizó a 31 pacientes con RSV-HSN con una media de 12 años desde el comienzo de los síntomas, cinco individuos indicaron que no sufrieron más ataques, 14 indicaron que sus síntoma mejoraron, y uno afirmó que los síntomas habían empeorado. Ninguno de ellos desarrolló migraña vestibular, enfermedad de Ménière o disfunción cerebelosa.

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