Un estudio que ha incluido a 103 pacientes con cáncer de mama que habían desarrollado metástasis, ha comprobado que con la administración de una terapia biológica (trastuzumab) se retrasaba la progresión de la patología entre cuatro y cinco años de media.

Tras emplear quimioterapia estándar, lo habitual es que este tipo de cáncer recidive en menos de dos años. Sin embargo, con este fármaco, que se administró a pacientes que habían recibido quimioterapia previamente, se consiguió prolongar la supervivencia, llegando a superar los 60 meses en los casos en que el tumor había desaparecido.

Esta medicación se podría emplear durante años sin peligro, mientras que el uso de la quimioterapia se debe limitar porque sus efectos tóxicos son mayores que los beneficios que reporta

Otro dato positivo extraído de la investigación, en la que participaron 42 hospitales españoles, fue que las pacientes no sufrieron un incremento de los efectos secundarios con esta medicación, por lo que los expertos señalan que se podría emplear durante años sin peligro, al contrario de lo que sucede con la quimioterapia, cuyo uso se debe limitar porque sus efectos tóxicos son mayores que los beneficios que reporta.

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El nuevo tratamiento forma parte de lo que los especialistas denominan terapia dirigida, y que ha mejorado significativamente el pronóstico de las pacientes con cáncer de mama HER-2 positivo en fase avanzada, al facilitar un mejor control de la enfermedad, lo que permite prolongar el tiempo durante el que el tumor no progresa.

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Actualizado: 1 de agosto de 2017

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