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Insuficiencia hepática
Alcohol, fármacos o ciertas enfermedades, entre otros factores, pueden dañar el hígado y comprometer su funcionamiento causando insuficiencia hepática. Conoce sus síntomas y tratamiento, y qué hacer para prevenirla.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Síntomas de la insuficiencia hepática

Síntomas de la insuficiencia hepática

En la insuficiencia hepática aguda los síntomas de disfunción del hígado se desarrollan de forma rápida. Cuando la insuficiencia hepática es grave se acaba desarrollando encefalopatía hepática. Según el tiempo entre los síntomas iniciales –náuseas, vómitos, dolor abdominal, ictericia (color amarillo de piel y mucosas), febrícula– y el desarrollo de encefalopatía se distinguen los siguientes tipos de insuficiencia hepática:

  • Menos de siete días: insuficiencia hepática aguda grave hiperaguda.
  • Entre siete y 28 días: insuficiencia hepática aguda grave aguda.
  • Entre cuatro y 12 semanas: insuficiencia hepática aguda grave subaguda.

La incapacidad del hígado de producir factores de coagulación, junto a la disminución del número de plaquetas y un cuadro grave que se llama coagulación intravascular diseminada, hace que el paciente pueda tener sangrados de mucosas como encías y nariz, además de facilidad para la aparición de hematomas. En los casos graves puede haber sangrado digestivo espontáneo.

Complicaciones de la insuficiencia hepática

Estos pacientes tienen además un riesgo aumentado de infecciones tanto por bacterias, como por hongos. Las más frecuentes son la neumonía, la infección de orina o la infección del líquido ascítico.

Otra complicación frecuente son las alteraciones de los niveles de glucosa, sodio, fósforo, potasio y magnesio. La insuficiencia renal aguda es también muy común y de difícil manejo.

La encefalopatía hepática consiste en una disfunción cerebral secundaria al aumento de la presión intracraneal junto a edema del cerebro, además del acúmulo de amoníaco en sangre por la incapacidad del hígado de depurarlo. La encefalopatía hepática consiste en desorientación, cambios del comportamiento, confusión, somnolencia y, en casos extremos, coma y convulsiones.

Son posibles otras manifestaciones en casi cualquier órgano o sistema. Así, es posible la aparición de arritmias o lesiones del músculo cardíaco; complicaciones pulmonares con insuficiencia respiratoria, o incluso encharcamiento pulmonar; el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, simulando una sepsis incluso sin que haya una infección, es otra complicación grave de la insuficiencia hepática.

Actualizado: 5 de Septiembre de 2018

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