Síndrome de piernas inquietas
El SIP es un trastorno neurológico que produce un sinfín de reacciones molestas, sobre todo en las extremidades inferiores, que hace que el afectado no pueda dejar de moverlas. Te damos consejos para controlarlo.

Revisado por:

Esperanza López

Presidenta de la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI)

Consejos para los pacientes con síndrome de piernas inquietas

Actualizado: 23 de septiembre de 2021

Con el fin de mejorar los síntomas y su calidad de vida, las personas con síndrome de piernas inquietas (SPI) deben conocer más y mejor su enfermedad, asumir su situación y adoptar un estilo de vida saludable, que junto con el cumplimiento terapéutico, les ayude a controlar los síntomas. En este sentido, los expertos recomiendan los siguientes consejos para pacientes con SPI:

  • Evitar sustancias excitantes como el tabaco, alcohol, café, , ciertos refrescos, chocolate… porque favorecen la aparición de los síntomas. Algunas personas recurren al alcohol antes de dormir porque les facilita el dormirse más rápido, sin embargo este efecto dura poco tiempo y te dificultará dormir el resto de la noche.
  • Ocupar la mente, sobre todo cuando se están produciendo los síntomas. Es aconsejable que los pacientes busquen algún pasatiempo (leer, ver una película, manualidades, un videojuego…) con el que entretenerse cuando se produzcan las molestias, ya que así acabarán relajándose y disminuirán los síntomas.
  • Adoptar una buena higiene de sueño, puesto que la fatiga y la somnolencia tienden a empeorar los síntomas, se aconseja mejorar los hábitos relacionados con el sueño: acostarse y levantarse siempre a la misma hora, mantener un entorno tranquilo, cómodo, silencioso...
  • Practicar ejercicio: realizar deporte de forma constante ayuda a mantener los músculos fuertes y las articulaciones flexibles y ágiles. Además, mejora la autoestima y proporciona sensación de control sobre el síndrome de piernas inquietas. Pero debe evitarse el ejercicio intenso a última hora del día porque empeora los síntomas y dificulta el sueño.
  • Realizar estiramientos a diario: estos puede ser bien mediante actividades como el yoga, el Tai Chi o el Pilates, o con ejercicios al empezar y acabar el día. Otras técnicas, como la musicoterapia o acupuntura, también parecen tener buena aceptación en la rehabilitación de la enfermedad. Evita pasar demasiado tiempo seguido sentado, intenta levantarte cada hora y estirar las piernas.
  • Adapta tus actividades a tus necesidades: no dejes de hacer cosas que te gustan o necesitas, como viajar en avión o ir al cine por tu problema para permanecer inmóvil, mejor intenta adaptarte y busca ubicaciones o asientos donde puedas mover las piernas o levantarte sin molestar a otros si sientes la necesidad de hacerlo.
  • Mantenerse bien informados: las asociaciones de pacientes juegan un papel fundamental en este aspecto. Pero también es interesante mantener una estrecha colaboración con el especialista para conocer mejor su estado y la evolución de la patología. Con objeto de promocionar los conocimientos necesarios para mejorar el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) ha publicado la Guía de Recursos para las personas con Síndrome de Piernas Inquietas. En ella se incluyen algunas herramientas útiles, como cuestionarios abreviados, un sencillo diario, historias reales de pacientes…

Creado: 13 de febrero de 2012

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