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Tercera edad
Degeneración macular
El síntoma inicial más común de la degeneración macular es la visión borrosa, y afecta sobre todo a personas mayores de 70 años. Es vital controlar los factores de riesgo asociados, como la hipertensión o la diabetes, para evitar su aparición.
Escrito por Natalia Bermejo Rubio, Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares

Qué es la degeneración macular

La retina es una membrana sensible a la luz que está situada en la superficie interna de la zona posterior del ojo, y que cuenta con una gran cantidad de vasos sanguíneos que la nutren con sangre y oxígeno. El centro de la retina se denomina mácula, reúne la mayor densidad de nervios sensibles a la luz, y gracias a ella nuestra visión es más nítida y detallada. La córnea y el cristalino se encargan de concentrar la luz sobre la retina, y el nervio óptico, por su parte, capta las señales de luz y las transmite al cerebro, donde se interpretan como imágenes visuales.

Cuando la mácula, el área central y más importante de la retina, se deteriora, se produce una enfermedad conocida como degeneración macular, que se caracteriza por una disminución progresiva de la agudeza visual, discromatopsia (alteración en la percepción de los colores), metamorfopsia (distorsión visual cuyo síntoma básico es la percepción de las líneas torcidas y los objetos más pequeños o grandes de lo que realmente son), y sensación de deslumbramiento ante estímulos luminosos. Sin embargo, la visión periférica y la capacidad para distinguir los colores no se ven afectadas.

Tipos de degeneración macular

Se pueden distinguir dos formas diferentes:

  • Forma seca o atrófica (80%): caracterizada por la aparición de drusas y zonas de atrofia. El paciente puede notar que su visión es borrosa, y que necesita más luz para leer. Puede afectar a un solo ojo, o a ambos. En general esta forma produce una pérdida de agudeza visual progresiva que suele evolucionar a lo largo de años, pero en ocasiones puede degenerar en la forma húmeda, que es más grave. Además, no es posible predecir si la forma seca se convertirá en húmeda.
  • Forma húmeda o exudativa: es menos frecuente que la anterior, pero su pronóstico es mucho peor, ya que ocasiona una grave y rápida disminución de la agudeza visual, la mayoría de las veces poco o nada reversible. Se considera como degeneración macular avanzada y se produce cuando vasos sanguíneos anormales comienzan a crecer debajo de la mácula y, debido a su fragilidad, gotean sangre, que se acumula y daña la mácula. Se debe sospechar ante la aparición de metamorfopsias, que consisten en que el paciente ve las líneas rectas torcidas u onduladas. Esta alteración se puede comprobar con la rejilla de Amsler.

Actualizado: 7 de Agosto de 2017

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'Fuente: 'Instituto Max Planck (Alemania) y Universidad de Michigan (Estados Unidos)’'