23 de mayo de 2012

Los cambios de estado de ánimo en las mujeres gestantes son un hecho frecuente. Más del 30% de las embarazadas informan de haber sufrido episodios de ansiedad o tristeza en algún momento a lo largo de la gestación. Las alteraciones hormonales inherentes al embarazo son el principal factor responsable de los mismos. No obstante algunas otras modificaciones de la vida de la mujer embarazada también pueden encontrarse en el origen de su “cambio de humor”. Entre dichas modificaciones encontramos los cambios sociales en la vida de la mujer embarazada, la fatiga y falta de sueño, las dudas sobre su capacidad para ser madre o el impactante cambio de su figura corporal. Por todo ello es normal que, en algún momento a lo largo de todo el embarazo, la futura mama se sienta ansiosa e irritable y con ligeros sentimientos de tristeza. El conjunto de estos síntomas es denominado como 'depresión puerperal'.
Esta alteración emocional es más común de lo que podemos creer y sus síntomas desaparecen normalmente sin ningún tipo de intervención. Sin embargo, en algunos casos, lejos de desaparecer los síntomas se agravan o bien aparecen mucho más tarde, uno o más meses después de tener al bebé. En este caso hablamos de una ‘depresión posparto’, una de las complicaciones más frecuentes que puede presentar una mujer tras de dar a luz. Puede aparecer desde unas pocas semanas después del parto hasta un año después (aunque en la mayoría de las ocasiones ocurre en los primeros tres meses).
“La ICSI, una variante de la fecundación in Vitro, asegura la fertilización en un 70-75% de los casos"
24% de las parejas que no tuvieron un hijo con ayuda de la fecundación in vitro, lo consiguieron solas años después
El estudio revela que también hubo un 17% de embarazos ‘espontáneos’ entre aquellos que ya habían conseguido descendencia con la FIV.
Fuente: ‘Fertility and Sterility'