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Mente y emociones
Cleptomanía
Los cleptómanos no roban para enriquecerse o perjudicar a nadie, simplemente lo hacen porque sufren un trastorno del control de los impulsos. Te explicamos cómo se manifiesta y qué técnicas existen para controlarlo.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Tratamiento de la cleptomanía

Diagnóstico de la cleptomanía

Robar es un delito que tiene consecuencias legal, intenta comenzar un tratamiento para la cleptomanía antes de que sea tarde.

Antes de poder establecer un tratamiento específico para cleptomanía, se debe de realizar un correcto diagnóstico diferencial para comprobar que se trata de éste y no otro trastorno, e igualmente hay que ver si existen otros trastornos concomitantes que se estén dando al mismo tiempo. De producirse este segundo caso se tiene que priorizar la intervención terapéutica para reducir los efectos de los síntomas más acuciantes y agudos.

Una de las dificultades más graves para poder llevar a cabo el tratamiento de la cleptomanía con éxito es que el paciente, a pesar de ser consciente de su problema y de las consecuencias legales que puede acarrearle si le atrapan cometiendo el delito, aún y con todo, suele ser incapaz de pedir ayuda terapéutica, casi siempre movido por un sentimiento de vergüenza o la humillación que supone reconocer ante otros su enfermedad; en éste punto los familiares juegan un papel esencial al ser ellos quienes lleven al paciente a la consulta a pesar de su negativa.

El tratamiento de la cleptomanía que se aplica en estos casos es mixto, empleando para ello distintas técnicas como:

  • Técnicas de relajación y respiración, para aumentar el control ante situaciones de estrés y ansiedad previos a cometer el acto de sustracción, de forma que consiga rebajar esas sensaciones físicas que le incitan a cometer el acto.
  • Terapias cognitivas que ayuden a controlar esos pensamientos recurrentes que surgen previos al acto delictivo, usando técnicas como la detención de pensamiento, en la cual se entrena a la persona a identificar cuándo tiene ideas intrusivas negativas, y en ese momento las detiene aplicando una palabra clave que previamente a acordado con el terapeuta.
  • Terapias conductuales, por los que reaprender a estar en los lugares de tentación donde normalmente solía robar, sin caer en ello; empleando técnicas como la desensibilización sistemática, en la que se hace hincapié en la imaginación de estar en un lugar propicio a robar pero que se consigue controlar y salir de ahí sin robar; en una fase posterior, y una vez conseguido reforzar la confianza en sí mismo y en su capacidad de control, se realizará esto en situaciones reales.
  • Técnicas de comunicación, por las que enseñar al paciente a aprender a expresar de forma positiva y constructiva la tensión interna, dándole la oportunidad así de reconocer que tiene un problema y que requiere de ayuda para superarlo; como ayudarle a mejorar las habilidades sociales, aumentando así su círculo de amistades y con ello contar con un mayor número de apoyos para superar la enfermedad.
  • Psicofármacos cuando sean prescritos por el especialista, tanto para tratar deficiencias de la serotonina relacionada con el control de impulsos y emociones, como para estabilizar el estado de ánimo del paciente.

Actualizado: 5 de Julio de 2017

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'Fuente: 'Ministerio de Salud de Chile''

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