La vacuna Moderna induce una fuerte respuesta inmune a los 6 meses

La vacuna ARNm de Moderna genera una potente respuesta de células T CD4 +, CD8 + (asesinas) y anticuerpos, similar a la de pacientes recuperados del COVID-19, que se mantiene al menos 6 meses después de su administración.
Escrito por: Eva Salabert

15/09/2021

Moderna: fuerte protección a los 6 meses

El poco tiempo transcurrido desde que se comenzaron a administrar las primeras vacunas contra el COVID-19 ha impedido responder con rotundidad a dudas clave, como cuánto dura la inmunidad que proporcionan o si es necesario poner una tercera dosis. Ahora, una nueva investigación apoya las tesis que sostienen que no es necesario administrar una tercera dosis a la población general, ya que muestra que una dosis baja de la vacuna de Moderna (mRNA-1273) confiere una protección contra la enfermedad de al menos seis meses.

El hecho de que la memoria inmunológica se haya mantenido estable “es un buen indicador de la durabilidad de las vacunas de ARNm”

El ensayo clínico, realizado por investigadores del Instituto de Inmunología de La Jolla, en Estados Unidos, y publicado en Science, no solo no ha encontrado ninguna prueba que indique que las personas vacunadas necesiten una dosis de refuerzo, sino que revela que la vacuna de Moderna –que al igual que la de Pfizer es de tipo ARNm– genera potentes respuestas de células T CD4 + (auxiliares), células T CD8 + (asesinas) y anticuerpos durante al menos seis meses después de la vacunación, y sugiere además que es probable que la respuesta inmune dure mucho más.

Daniela Weiskopf, una de las investigadores ha afirmado que seis meses “es un momento crítico porque es cuando se ha formado la verdadera memoria inmune”. Además, comprobaron que la protección que ofrecía esta potente memoria inmunológica se mantuvo en todos los grupos de edad analizados, incluyendo a las personas mayores de 70 años una población propensa a sufrir COVID-19 grave. El hecho de que la memoria inmunológica se haya mantenido estable “es un buen indicador de la durabilidad de las vacunas de ARNm”, ha señalado el Dr. Shane Crotty, otro de los autores.

Una respuesta inmune similar a la de la infección natural

“Sabemos que las personas infectadas de forma natural y recuperadas desarrollan excelentes respuestas de células T CD8 + contra el SARS-CoV-2; sin embargo, había preocupación por la generación de células T CD8 + a cargo de las vacunas de ARNm” señala José Mateus Triviño, primer autor del trabajo, que añade: “Queríamos ver si una cuarta parte de la dosis era capaz de inducir algún tipo de respuesta inmune”.

La vacuna Moderna estimula una respuesta inmune adaptativa a la proteína pico del SARS-CoV-2 casi igual a la respuesta del sistema inmunológico a una infección natural

Los investigadores decidieron así comparar la respuesta inmune que desarrollaban los participantes en el estudio que recibieron una dosis de 25 microgramos de la vacuna Moderna (esta dosis es una cuarta parte de la dosis aprobada de 100 microgramos) durante los ensayos clínicos de fase 1, con la que desarrollan las personas que se han recuperado del COVID-19.

Aunque se trataba de la cuarta parte de la dosis que se estaba poniendo a la población se comprobó que la respuesta de células T y anticuerpos en el grupo de personas con esta dosis sigue siendo potente, y que la vacuna Moderna estimula una respuesta inmune adaptativa a la proteína pico del SARS-CoV-2 casi igual a la respuesta del sistema inmunológico a una infección natural por coronavirus. “La respuesta es equivalente –afirma Weiskopf–. Ni más alta, ni más baja”.

Ahora falta comprobar si la protección de otras vacunas dura lo mismo, aunque según Weiskopf los datos recogidos en la vida real sugieren que la memoria inmune es duradera, y concluye: “las personas que ahora acuden al hospital por COVID-19 son las que no han sido vacunadas”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD