Logran devolver la vista a ratas ciegas mediante una retina artificial

Un grupo de científicos, en el que participa la Universidad de Granada, ha conseguido devolver la visión durante ocho meses a ratas ciegas empleando una retina artificial, basada en nanopartículas, que se inyecta en el ojo, sin necesidad de operación.
Escrito por: Natalia Castejón

30/06/2020

Retina artificial

La degeneración macular y las distrofias retinianas hereditarias son las principales causas de ceguera a día de hoy, que tienen tratamientos muy limitados. Un equipo internacional de investigadores, entre los que se encuentran miembros de la Universidad de Granada (UGR), han creado una retina artificial que ha conseguido devolver la visión a ratas ciegas.

El estudio en el que se encuentran los ensayos de este descubrimiento ha sido publicado en la revista Nature Nanotechnology, y ha sido llevado a cabo por investigadores del Centre for Synaptic Neuroscience and Technology del Istituto Italiano di Tecnologia (Italia), y de la universidades de Pisa, Milán, Génova y Granada. Las pruebas se han hecho en ratas ciegas con retinitis pigmentosa, que afecta a la retina y que provoca invidencia.

Con solo una inyección de nanopartículas P3HT-NP se consigue que la retina tenga sensibilidad a la luz y con varias aplicaciones se puede volver a ver durante 8 meses

A estos animales se les inyectaron nanopartículas de polímero conjugado (P3HT-NP), que actuaron como una retina artificial y les permitieron volver a ver durante un periodo de ocho meses. Las nanopartículas parece ser que pueden mediar la estimulación evocada por la luz que emiten las neuronas retinianas y son capaces de rescatar la imagen visual.

Aplicaciones potenciales en patologías oculares

El producto prometedor fue inyectado por debajo de la retina sin causar inflamación de esta parte del ojo, ha explicado Mattia Bramini, uno de los investigadores. La retina artificial aporta sensibilidad a la luz con tan solo una sola inyección y proporcionan una nueva vía en prótesis retinianas para aplicaciones potenciales para otras enfermedades oculares, como la degeneración macular asociada a la edad.

La principal ventaja de este nuevo descubrimiento es que no hace falta una operación para implantar la retina artificial, sino que se hace mediante inyecciones. Además, según exponen los autores, se explota el enorme potencial de materiales multifuncionales a nanoescala con una resolución espacial comparada con las retinas bidimensionales existentes.

Por último, subrayan que las nanopartículas tienen un tamaño de unos 300 nm, es decir, unas 300 veces más pequeño que el diámetro de un pelo, lo que les permite permanecer extracelulares a las neuronas con una biocompatibilidad alta. Al ser inyectadas, estas se distribuyen por toda la retina dañada sin reacciones inflamatorias, rescatando el comportamiento fisiológico de la retina con la luz, la actividad de la corteza visual y de la agudeza visual durante ocho meses.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD