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Una terapia génica experimental salva a un niño con piel de mariposa

Un trasplante de piel transgénica cultivada en laboratorio permite regenerar la epidermis de un niño que había perdido la piel en el 60% de su cuerpo, a causa de una forma grave de la enfermedad de 'piel de mariposa'.
Piel con úlceras y descamaciones

La enfermedad de 'piel de mariposa' hace que la piel se vuelva tan sensible que llegue a sufrir lesiones y ampollas.

16 de Noviembre de 2017

La epidermólisis ampollosa es una enfermedad cutánea crónica e incurable de origen genético –que también se conoce como 'piel de mariposa'–, que puede hacer que la piel se vuelva tan sensible que llegue a sufrir lesiones y ampollas, e incluso a desprenderse, con roces insignificantes, lo que favorece el desarrollo de infecciones. Las formas más graves de esta enfermedad comprometen a otros órganos del cuerpo y pueden provocar la muerte del paciente.

Ese era el caso de un niño de siete años que fue ingresado en la unidad de quemados del hospital universitario de Ruhr en Bochum (Alemania) en junio de 2015, tras perder la capa superior de la piel en el 60% del cuerpo, y que corría un gran riesgo de morir porque presentaba una infección en esta zona desprotegida. Al no existir un tratamiento curativo para esta enfermedad, los especialistas solicitaron el consentimiento informado de sus padres para administrar al pequeño una terapia génica experimental.

Piel transgénica para regenerar la epidermis del niño

Los médicos que trataban al niño se pusieron en contacto con el científico italiano Michele De Luca, de la Universidad de Módena y Reggio Emilia, que hace casi una década diseñó una técnica que consistía en obtener una biopsia de piel con células mariposa e inocular en ellas un retrovirus con una versión corregida del gen alterado que provoca la enfermedad. Posteriormente, se insertaba el gen modificado en el genoma de las células humanas, que conseguían entonces producir la proteína laminina 5, cuya función es unir la dermis y la epidermis (las dos capas más externas de la piel), y tras cultivar la muestra hasta obtener una superficie de piel tratada suficiente, ésta se trasplantaba al paciente.

En los 21 meses de seguimiento la piel transgénica regenerada se adhirió con firmeza, las heridas cicatrizaron con normalidad, y no aparecieron nuevas ampollas

Esta terapia solo se había aplicado a un paciente en un área pequeña de su pierna, porque al insertar genes virales en células humanas se corre el riesgo de que dicho gen se introduzca en cualquier zona de los cromosomas e interaccione de forma aleatoria con otros genes o secuencias reguladoras de ADN, y se produzcan efectos indeseados como la aparición de tumores. Sin embargo, no se disponía de ninguna otra opción terapéutica para el niño, por lo que sus padres aceptaron que se le sometiera al tratamiento experimental.

Se tomó entonces una muestra de cuatro centímetros cuadrados de la piel de la ingle del menor (en donde no tenía heridas), que se envió a Módena para que los investigadores llevaran a cabo el proceso para conseguir la superficie de piel transgénica necesaria para el trasplante (0,85 metros cuadrados), que permitió que el paciente recuperase el 80% de la piel perdida en algo menos de un mes.

Los investigadores que llevaron a cabo el trasplante de los injertos explican en un artículo, publicado en la revista Nature, que en los 21 meses de seguimiento la epidermis transgénica regenerada se adhirió con firmeza, las heridas cicatrizaron con normalidad, y no aparecieron nuevas ampollas, por lo que en la actualidad el niño puede acudir a la escuela, e incluso practicar deporte.

El éxito de la terapia abre una vía de esperanza para las personas afectadas por esta enfermedad hasta ahora incurable, si bien los especialistas ya han advertido de que son necesarias más pruebas en un mayor número de pacientes para comprobar la seguridad y eficacia a largo plazo de la piel transgénica, así como su aprobación por parte de las agencias reguladoras del medicamento. Además, para evitar los riesgos asociados a la introducción en las células humanas de retrovirus modificado, se está investigando la edición genética como potencial tratamiento futuro de la enfermedad de piel de mariposa.

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