El virus de la enfermedad del beso podría causar esclerosis múltiple

La infección por el virus de Epstein-Barr (VEB), responsable de la enfermedad del beso, multiplica por 32 las probabilidades de desarrollar esclerosis múltiple, según un estudio en el que han participado 10 millones de militares.
Escrito por: Eva Salabert

14/01/2022

Virus Epstein-Bar causa de esclerosis

El virus de Epstein-Barr (VEB) que es muy frecuente en niños y adolescentes y provoca la mononucleosis o enfermedad del beso podría ser también la principal causa de la esclerosis múltiple (EM), según revela una nueva investigación en la que se ha hecho un seguimiento a 10 millones de militares en Estados Unidos. Sus resultados muestran que este virus multiplica por 32 el riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa.

El origen de la esclerosis múltiple, que afecta a alrededor de tres millones de personas en todo el mundo y a unas 50.000 en España, es una de las grandes incógnitas que los científicos no han conseguido descubrir, pero ahora este estudio, publicado en la revista Science, señala al VEB como un factor de riesgo clave en su aparición.

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Este virus se transmite por la saliva, al besarse –de ahí lo de enfermedad del beso– o al compartir cubiertos o un vaso, por ejemplo. Los científicos ya tenían la sospecha de que desempeñaba un papel fundamental en la EM, pero resultaba complicado probarlo porque aunque más del 90% de los adultos se infectan con el VEB, solo un pequeño porcentaje de ellos desarrolla esclerosis, por lo que es difícil demostrar la relación causa-efecto.

Los resultados obtenidos sugieren que la infección por el VEB es “una causa y no una consecuencia de la esclerosis múltiple”

En la EM el sistema inmune ataca al propio organismo del paciente, en concreto a la mielina, una sustancia que rodea las células nerviosas, retrasando la transmisión de los impulsos y provocando en zonas como los nervios ópticos, el tronco cerebral, el cerebelo o la médula espinal, entre otras, y síntomas motores, sensitivos, mentales, etcétera.

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El VEB multiplica por 32 el riesgo de esclerosis múltiple

El nuevo estudio ha sido realizado por científicos de la Universidad de Harvard, que analizaron muestras de sangre de 10 millones de militares estadounidenses durante un periodo de 20 años, entre 1993 y 2013 y comprobaron que la infección con el virus de Epstein-Barr multiplicaba por 32 las probabilidades de padecer esclerosis múltiple y que este efecto no se observó con otros virus que se transmiten de forma parecida, como el citomegalovirus.

Entre esos 10 millones de reclutas 955 fueron diagnosticados de esclerosis múltiple durante su servicio militar y en 801 de los casos se conservaban las muestras apropiadas para llevar a cabo los estudios necesarios, lo que permitió comprobar que 800 habían estado en contacto con el VEB. Los investigadores compararon las muestras de los 801 reclutas con las de 1.566 militares que nunca desarrollaron EM y encontraron así que la infección por el virus de Epstein-Barr incrementaba significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

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“Estos resultados  no pueden explicarse por ningún factor de riesgo conocido”, han asegurado los autores del trabajo. Los resultados obtenidos sugieren que la infección por el VEB es “una causa y no una consecuencia de la esclerosis múltiple”, ha declarado el epidemiólogo Alberto Ascherio, jefe del equipo de Harvard, en la revista Science.

Combinación de factores genéticos y ambientales como origen de la EM

La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha emitido un comunicado para dar su opinión sobre estos hallazgos, en el que dicen que "Si bien varios estudios proporcionan pruebas sólidas de que la mononucleosis infecciosa es un factor de riesgo importante para desarrollar esclerosis múltiple, también es cierto que la altísima prevalencia de seropositividad al VEB en la población general (95%) y la frecuencia relativamente baja de incidencia de esclerosis múltiple plantea un gran desafío para probar la causalidad directa entre el riesgo de desarrollar la enfermedad y la infección viral previa".

Según los expertos de la SEN "la infección por VEB antes de los 15 años podría influir en el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple y esta dependencia de la edad podría deberse a respuestas inmunitarias alteradas tras el contacto con el virus en la adolescencia y la edad adulta temprana, pero el hecho de que una persona haya desarrollado una infección por este virus, no implica que necesariamente vaya a desarrollar esclerosis múltiple, ya que la enfermedad es multifactorial".

Y concluyen que "a pesar del estudio recientemente publicado en la revista Science, en el que de nuevo parece haberse encontrado una posible asociación entre el virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple, no está claro por qué la esclerosis múltiple se manifiesta en algunas personas y en otras no", y que por ello reiteran que "las investigaciones siguen apuntando a una combinación de factores genéticos con otros ambientales y no solamente a un único factor".
"La infección por VEB antes de los 15 años podría influir en el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple y esta dependencia de la edad podría deberse a respuestas inmunitarias alteradas tras el contacto con el virus en la adolescencia y la edad adulta temprana"

También la jefa de Inmunología del hospital madrileño Ramón y Cajal y coordinadora de la Red Española de Esclerosis Múltiple, integrada por 40 grupos científicos, Luisa María Villar, en declaraciones al diario El País, ha señalado que  “Cada vez está más clara la relación entre el virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple, pero desde luego no es el único elemento causal. Podría contribuir, junto con otros elementos que aún se desconocen”.

Esta experta añade que la EM es la consecuencia de “una serie de infortunios que se dan juntos en una persona que tiene una predisposición genética”, y recuerda que el VEB ya se había asociado antes con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, al igual que otros factores como el tabaquismo, la obesidad infantil o el déficit de vitamina D.

Una vacuna contra el VEB podría proteger frente a la EM

Dos expertos independientes de la Universidad de Stanford, los doctores William H. Robinson y Lawrence Steinman, consideran que el virus parece ser “el desencadenante inicial”, pero que también deben intervenir otros factores, por ejemplo genes que podrían hacer a las personas más susceptibles a sufrir la patología.

Robinson y Steinman, por su parte, consideran que el hallazgo ofrece la oportunidad de desarrollar nuevas terapias y se preguntan si una vacuna contra el virus podría prevenir la esclerosis. Ahora, la empresa estadounidense Moderna, que ha creado una de las vacunas ARNm contra el COVID-19, ha comenzado un ensayo en humanos de una vacuna contra el virus de Epstein-Barr.

Actualizado: 14 de enero de 2022

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